Archive for June, 2011

19 de junio: gracias por lo que he tenido

Sunday, June 19th, 2011

Día del Padre. El mío me ha hecho falta en los últimos 32 años. Muchas conversaciones que no tuvimos ya, muchas experiencias que ya no compartimos. Y un hijo mío que debió conocer a su abuelo, así como el abuelo se fue sin poder conocer al nieto que estaba ya tan próximo a llegar. Si mi madre está aprendiendo a utilizar la computadora, no imagino lo que ese padre mío hubiera sido capaz de hacer de haber tenido una a su alcance, tomando en cuenta sus extraordinarias capacidades para aprender cualquier cosa y su interés siempre despierto por la ciencia y el conocimiento en general.

Y sin embargo lo siento tan cerca de mí, compartiendo de alguna manera cada logro y cada esfuerzo, y animándome a seguir y a no desfallecer ante los tropiezos propios y los codazos y piquetes de ojo que no faltan. Aunque reconozco lo mucho que de mi madre tengo, es cierto que mi padre sabía muy claramente, desde siempre, quién era yo y qué podría resolver, aunque tal vez era un  poco optimista acerca de mis capacidades reales. Como “Yo soy el autor de esta obra” se presentó a mis profesores de la maestría, y creo que siempre estuvo orgulloso de tenerme como hija. Y yo no podría haber tenido un mejor padre, de todas las maneras posibles.

Este día del padre, sin embargo, otros padres estuvieron también en mi memoria: mi primo Félix (a quien conocí hace 45 años, aproximadamente, y nunca volví a ver) quien murió ayer y a cuya familia acudimos a acompañar esta mañana, en Chulavista; Román, el esposo de mi tía Cuca (y mi tío, por ese hecho) a quien mi sobrina Rocío reconoce como padre por el amor que le brindó de niña, y no solamente a ella, y quien murió hace ya muchos años a consecuencia de la diabetes; Don Pedro Mosqueda (mi abuelo materno) a quien en la familia de mi mamá, en Chulavista, hoy recordamos por su enorme descendencia proveniente de las diferentes mujeres con las que procreó hijos e hijas…y la cual pensamos que puede ser más grande de lo que conocemos. Y también recordamos a los padres que no tienen madre (por lo cual uno ni siquiera puede mentárselas), y que no reconocen a sus hijos o que simplemente no se ocupan de ellos.

Yo recuerdo con mucho cariño a otros personajes de mi familia que fueron figuras paternales para nosotros, en esa especie de comunidad hippie en la que crecimos: tres casas compartiendo un enorme patio, la mitad del cual tenía las plantas de todo tipo que mi abuela cuidaba y utilizaba para remedios, condimentos, antojos y adornos, y la otra mitad encementada para jugar, patinar, correr,  y con una enorme pileta bajo los árboles de limas (una delicia en el verano), una resbaladilla de cemento (en la cual me rompí el cóccix) y la gran conejera.

En esa comunidad, y cada uno en su casa, además de mi padre estaban mi tío Gonzalo (primer esposo de mi tía Cuca y, para mí, como un segundo padre), Hermilo (esposo de mi prima hermana Licho, como un hermano mayor), y posteriormente mi tío Juan (primo de mi madre, y una de las mejores personas que he conocido). Mi abuelo paterno no vivía ahí pero desayunaba y comía con nosotros todos los días laborables, siempre amable, siempre atento, muy callado, regalándonos lo que sus manos sabían hacer con el papel: papalotes y canastillas para salir a volarlos a los llanos de Tepic, o a La Loma. Todos ellos fueron en un momento u otro un apoyo para los seis hijos de mis padres. Cada uno aportó algo a mi formación como persona, y cada uno me cuidó y acompañó de manera especial. Todos se fueron ya, pero todos siguen conmigo de alguna manera.

¡Mucho tengo que agradecer en este día del padre!

18 de junio: una inesperada tarde relajante

Saturday, June 18th, 2011

¡Inesperado! Después de muchas conversaciones telefónicas fallidas, de algunas logradas, de localizar a mi tía Concha para acordar con ella recogerla temprano, de ponernos todos de acuerdo para acompañar a mi tía Silvestra y a su familia mañana, en Chulavista, y de organizar una lista de contactos de la familia para que no nos vuelva a pasar, etc.; después de todo eso y cuando era casi el medio día, mi mamá y yo nos fuimos al COSTCO y al Mercado Hidalgo a comprar algunos antojos que ella quiere llevar, especialmente sus natas. Dejamos cociendo los frijoles para regresar a comer.

Ya en el Mercado, de repente, entre los jitomates y las cebollas, escuché a alguien llamarme por mi nombre. Era la maestra y arquitecta Mago Rivero quien iba también acompañada por su mamá que la visita desde el D.F. Nuestras mamás entraron en contacto y, como si toda la vida nos hubiéramos frecuentado, nos invitaron a unirnos a ellas y su familia, en su casa, para compartir la comida. Ciertamente al principio creí que se refería al día de mañana, y le expliqué que no podríamos porque mañana vamos a Chulavista y de ahí mi mamá se sigue a Buena Park/Fullerton; pero era para hoy mismo, y andaban haciendo las compras para esa comida. Una vez puestas de acuerdo y con toda la información intercambiada,  terminamos nuestros recorridos particulares para vernos en su casa una hora más tarde.

Fue una tarde realmente apacible, agradable y relajante. Mi mamá declaró haberse sentido muy bien acogida y muy contenta. La vista desde la terraza, donde comimos, es preciosa; la casa es una maravilla de decoración mexicana; todos fueron sumamente gentiles y realmente nos hicieron sentir como amigos de toda la vida. Estuvimos ahí casi cuatro horas que se pasaron volando. Y comimos muy bien, con platillos sencillos preparados por cada uno, en los que hasta yo metí la mano en el cocimiento de la mezcla de flor de calabaza y calabazas para las quesadillas. Las trufas de chocolate y el licor de guayaba cerraron una muy amena conversación. Realmente me relajé, y lo necesitaba.

De regreso a Playas solamente cargamos gasolina y compramos lo necesario para que mi mamá organice lo que se va a llevar mañana. Para mi es más simple porque solamente voy a Chulavista y regreso.  Mientras ella organiza sus cosas, yo le preparo la Vaio para que se la lleve lista para utilizarla allá y siga conectada al Facebook y lo que ella quiera.

Y nos tenemos que dormir temprano si queremos salir a tiempo.

17 de junio: Who cares?

Friday, June 17th, 2011

Terminó una semana muy cargada de trabajo. Lo último: el taller de Introducción al Uso del Aula Virtual, de 4 a 8 P.M. el día de hoy. Mi garganta está en el mismo estado que esta mañana, a pesar de los medicamentos, pero pareciera que tengo algunos agravantes extra. Who cares?

Por la mañana tuvimos la reunión de los profesores de THC y TCU con el director del Depto. de Humanidades y la coordinadora de Comunicación. Un ambiente muy agradable y más acuerdos de los que podíamos contemplar desde lejos. Algunos despistes, es cierto, pero en general una excelente sesión de trabajo que marca una ruta que tendremos que recorrer conjuntamente en los meses por venir.

Antes de la reunión mi mamá había recibido un mensaje con una muy mala noticia, que la puso triste. Yo no soy muy buena para aceptar esa manera de comunicar las cosas, sobre todo cuando sé como la van a afectar. La psicóloga estuvo de acuerdo conmigo pero pues no había mucho que hacer, excepto algunas llamadas telefónicas. Al final dijo que prefería esperar a mañana para ver si podía ayudar en algo, in situ. Yo no puedo tomar decisiones por ella, pero creo que es algo razonable.

Dulce, mi mamá y yo comimos en casa para aprovechar el tiempo y no gastar. Comimos rico y luego regresamos a la oficina porque sí hay mucho que hacer. El Voss me había mandado a mi casa y habíamos acordado que Dulce se hiciera cargo del taller, y así se lo habíamos comunicado ya a Cinthya. Al final Dulce se ocupó de sus pendientes y yo del taller.

Daniel había quedado ayer de venir por mi mamá a las 6 P.M. para llevarla a tomar un café y seguir conversando, pero no recibimos su llamada. De modo que al terminar mi taller regresamos a la casa a ver si había alguna noticia extra o si ella se podía comunicar con los familiares que tiene en Chulavista. Ninguno contestó mensajes y algunos de los teléfonos que nos dieron están fuera de servicio, aparentemente.

Tengo un sentimiento muy desagradable respecto a algunas cosas que observo pero que me voy a callar. No hay consistencia entre lo que se dice, se presume y se hace. Pero, en todo caso, el que quiera preguntar que pregunte. Generalmente soy muy directa, no me agüita decir las cosas como son, pero tampoco creo que valga la pena andar poniéndome letreros aclaratorios de nada. Ca’quien.

Y bueno, mi garganta no da para que esté hablando mucho, así que mejor me voy a dormir.

16 de junio: Daniel y su familia

Thursday, June 16th, 2011

Mal de la garganta!  Desde que terminó el taller de ayer, mi garganta quedó más que lastimada, y no ha habido mejoría. Ni pensar en ir al Seguro Social donde hace poco más de un año, y con los mismos síntomas, me diagnosticaron una terrible infección en las amígdalas…que me extirparon hace mas de 40 años, a lo que siguió un inmediato diagnóstico de cáncer, que por supuesto no tenía ni tengo. Así que a tomar naproxeno, jarabe de abango y cosas semejantes para recuperar la voz…aunque seguramente alguien habrá que piense que esto es una bendición.

El día de hoy fue menos extenuante que el de ayer; la clase del grupo VIP se transformó en la conferencia sobre música en la frontera que impartió Roberto Castillo (el Rober de Playas) a la que asistimos mi madre y yo, mis alumnos, y los alumnos y profesores de Border Issues. Y la tarea consiste en la aportación de artículos sobre calidad (ingeniería industrial) tomados de EBSCO y su discusión a través de Twitter.

Después de la conferencia y hasta las dos de la tarde me dedique a revisar los pendientes para mañana viernes y elaborar lo que administrativamente se necesita para las sesiones de trabajo de mañana. Las oficinas estuvieron prácticamente vacías después del medio día, dado que Dulce estuvo fuera por asuntos médicos y el Voss atiende un retiro en Casa Manresa desde esta mañana. Dulce ya está bien, dice, y mañana estará de regreso en la oficina. De la que no tenemos noticias es de Magui.

Mi mamá y yo salimos de la oficina a las dos en punto, cerrando puertas y apagando luces. Comimos en casa, muy tranquilamente, y nos pusimos de acuerdo con mi sobrino Daniel para verlo y conocer a su familia en Rosarito. A Rosarito llegamos a las 6:15 y esperamos  a que Daniel llegara. El abrazo entre el nieto y la abuela duró un muy buen rato, con una conversación muy queda sobre el estado de la familia (padres y hermanas) a los que Daniel no ve desde hace como cuatro años. Pasamos un muy buen rato cenando en Vips con él, Shana y la pequeña Karma. Casi a las nueve de la noche regresamos a Tijuana por la carretera libre, para evitar el carril único de la Carretera Escénica a lo que obligan las reparaciones que se le hacen.

Por lo pronto solamente puedo tomar té y los medicamentos casi caseros para aliviar mi garganta, pero más vale que amanezca bien porque el taller de Moodle tiene una duración de cuatro horas. El clima de Playas (de nuevo lluvioso y frío, especialmente por la mañana) no ayuda mucho. Dormir bien también ayudará.

15 de junio: dos buenas amigas

Wednesday, June 15th, 2011

Miércoles, media semana y ya estoy cansada. Mi garganta está destrozada y la migraña que comenzó como a las 5 de la mañana ha sido recurrente; tres pastillas y todavía siento la punzadita. Pero la molestia del cuello ha ido disminuyendo gradualmente y lo que resiento ahora es realmente sólo el cansancio del día.

Dos amigas estuvieron conmigo desde dos lugares muy distintos: Bertha Denton aquí en Tijuana, dándome Reiki y enviándome energía; Deepti Sawhney en Rajashtan, India, orando por mi: una en las antípodas de la otra. Pero funcionó muy bien. Hemos conversado y me he relajado.

El día trajo otros regalos: un mensaje de El Rober de Playas que me hizo sentir en los cuernos de la Luna (que hoy tuvo un magnifico eclipse, celebrado con un Doodle impresionantemente bello); la visita de Marcela, a quien hacia rato no veía, y de Alejandra quien también se había desaparecido.

Como contraparte hubo mucho trabajo, particularmente en la segunda parte del Taller de Redes Sociales en Educación que resulto terriblemente cansado y en el que siento que terminé hablando como maestra muy estricta a alguno de los participantes. A veces es necesario, y creo que todos los demás teníamos el mismo sentimiento. Mi madre, quien estuvo con el grupo y hasta el receso estaba tan animada (pero que me abandonó para irse con el grupo a la cafetería) me preguntó al final porqué duraba tanto el taller (cuatro horas que hoy parecieron seis).

Un ingrediente adicional es que tuvimos a cuatro alumnos, dos de Ingeniería y dos de Enfermería, que entraron al taller en sustitución de la clase de Dulce quien tuvo que retirarse por enfermedad. Fue una experiencia interesante escuchar sus puntos de vista sobre lo que han experimentado y aprendido a través del uso de las redes sociales. La interacción con ellos y con mi má, a través de Facebook, me sirvió para ilustrar la creación y el funcionamiento de los grupos cerrados y los secretos, la elaboración de preguntas, de documentos, etc. Y luego tuvimos la parte dedicada a Twitter.

Por la tarde, los acuerdos y las actualizaciones sobre los talleres que quedan pendientes: el de Moodle para este viernes y el que teníamos con los profes de Deportes para mañana jueves y que hoy me pidieron cambiar para el siguiente martes. Eso es de agradecer.

Terminamos el día muy cansados, con muchas tareas para mañana y con grandes expectativas para lo que sigue.

Ahora me siento bien, ya recargada la pila gracias a mis amigas. Mi má acaba de terminar su sesión de Facebook en lo que cada vez tiene más soltura. Y yo me iré a organizarme para dormir todo lo que haga falta.

14 de junio: los antojos!

Tuesday, June 14th, 2011

Martes de mucha actividad. Mi má y yo llegamos a las 8:35 a la universidad y entramos a la misa que oficiaba el padre Lorenzo. Al llegar a la oficina, y mientras conectaba la computadora, llegó Dulce que se ocupaba en los detalles de la conferencia de Border Issues sobre “Movimiento Chicano”.  Mi madre se fue a la conferencia y yo a mi curso VIP.

Trabajamos sobre la fundamentación de la estadística inferencial, a partir de las técnicas de muestreo y la verificación de que, sin importar la distribución de origen, la variable promedio de la muestra tiene una distribución normal si el tamaño de las muestras es grande, etc. Discutimos sobre los errores de tipo I y II y su relación con pruebas de hipótesis y comenzamos con el experimento más simple: medias apareadas. Me quedé con la impresión de que muchas dudas se aclararon para los alumnos, y espero que sea cierto.

De regreso a la oficina encontré a mi mamá que no venía muy convencida de la conferencia a la que asistió, y Dulce llegó para afirmar que, en efecto, mi madre tenía razón. Judith y Anaid también se hicieron presentes y tuvimos una pequeña reunión sobre la presentación que los profesores de THC y TCU harán el viernes próximo acerca del trabajo de academia que realizan, y sus resultados. Dulce estaba con ánimo muy decaído pero no es el momento, acordamos. Y como dice la canción de los Hermanos Carrión: para abril o para mayo veré

Después de resolver algunos pendientes, entre los que se encontraba escribir al responsable de Profesiones en la Secretaria de Educación de Baja California, cerramos la oficina para irnos a ver el inicio del torneo de voleibol en las canchas de la Aldea. Y a las dos de la tarde mi madre y yo nos fuimos a la línea para que tramitara su permiso de internación a los Estados Unidos. No tuvo ningún problema, de modo que para las tres de la tarde comenzamos nuestro “tour gastronómico”.

En la línea era inevitable comprar churros calientitos. Pero nuestro destino era el Mercado Hidalgo. Al entrar, lo primero que vio mi mamá fueron las guanábanas, que se acomodaban al lado de los guamúchiles, las ciruelas amarillas, y las pitayas: todo fue a parar a la bolsa del mandado, en pequeñas cantidades. Sur place, nos comimos las pitayas. Seguimos caminando para encontrar las natas y los quesos; y a continuación el piloncillo fresco que a mi mamá le gusta como dulce, en trocitos; también compramos hojas para tamal frescas y suaves. Más adelante encontramos el local de productos de Oaxaca y ahí compramos pinole y comimos un par de memelas con carne adobada. La pregunta era por qué no teníamos hambre, pero se nos había olvidado que llevábamos rato comiendo de a poquito.

Entre los diferentes momentos del día, mi mamá conversó con Louise, nuestra excelente psicóloga, quien le comentó lo bien y guapa que la ve, y de que manera se sintió estimulada a participar en el taller sobre Redes Sociales cuando supo que mi madre tiene cuenta en Facebook y la utiliza; con Paty Linares, quien le hizo recomendaciones sobre la dieta a seguir para que no siga perdiendo peso; y con cada una de las personas que a diario están en contacto conmigo y que le agradecieron algunos detalles que mi má incluso había olvidado.

La tarde en la oficina estuvo dedicada a revisar los pendientes para los talleres de mañana y el viernes, y el trabajo que tendré el jueves con los profes de Deportes. Durante un rato solamente quedamos mi má y yo en la oficina, hasta que alrededor de las 6:30 llegó Rubén de su junta semanal, y acordamos que era hora de cerrar el changarro. Yo estaba realmente cansada, y el Voss ni se diga.

Mi madre y yo fuimos por un poco de pan para merendar. Al llegar a casa Pako me llamó y tuvimos una larga conversación en la que volvió a aparecer su preocupación por lo que pasa acá en TJ y su deseo de que me vaya a otro lado. En una de esas acepto alguna de las invitaciones que tengo.

Ahora mi mamá se distrae viendo Fantasía 2000 y yo me organizo para dormirme temprano. Mañana será un día de mucho trabajo, y tendré a mi mamá en calidad de alumna!

13 de junio: cumple de mi amiga Alma Rosa

Monday, June 13th, 2011

Regreso a la normalidad, con todo lo que eso significa. Mi madre me acompañó toda la mañana, en la oficina. Leyó, estuvo en el Facebook y siguió leyendo mientras yo me hacía cargo de los alumnos de Dulce (Introducción a la universidad) trabajando con ellos   en lo que significa ser alumno de la Ibero y lo que significa prepararse para el futuro. Fue una muy agradable sesión de trabajo en la que reencontré a dos de mis alumnos de Ingeniería: Raúl y Alejandro, además de dos alumnas de Enfermería. Al terminar fuimos a almorzar al café de chinos que prepara buenísimos bísquets. De regreso llevamos pan para Gloria y el Voss.

El TweetDeck trajo muchos mensajes de nuevos contactos a los que les interesa comunicar y que les comuniquemos los resultados de nuestro trabajo. Y eso es muy satisfactorio. El paper.li de hoy tuvo muy buena acogida y hasta el Voss se animará a hacer uno para su siguiente curso del doctorado!

Trabajamos corridito hasta las 2 pasaditas, atendiendo las novedades del día sin infartarnos; actualizamos la lista de los diplomas que habrá que elaborar para entregar ya a los participantes del último de los talleres que impartí, y convocamos a los profesores de THC y TCU a la junta que habíamos previsto con ellos hace unas semanas. Con Lorena conversé de otras problemáticas y al terminar traje a mi mamá al depa porque ya se había cansado de estar sentada y yo tenía mucho sueño.

La tarde comenzó con los planes para la reunión a la que convocamos (viernes por la mañana) y para la cual ya teníamos todo reservado; Dulce se encargó de convocar a otros participantes. Por otro lado, Hanz me recordó que este jueves trabajaré con sus profes. Se me había olvidado lo cargada que estaría esta semana.

Después de que Dulce se fue a su curso magistral de la SEP, me dediqué a escribir en mi blog de DocTic lo que he observado en los dos talleres que he impartido en este verano. Por una parte se trata de conservar la memoria de lo que ocurrió y de los aprendizajes que tuvimos todos; por otro lado, reconocer el apoyo de los profes de THC y TCU que estuvieron al pendiente desde el primer día para auxiliar a los docentes que se inician en el uso de las tecnologías.

Y no hubo mucho más, así que regresé a casa temprano para ver si mi mamá quería salir a alguna parte. Pero comió de más, y lo que necesitaba era un té de hierbabuena. Mientras yo reconfiguraba la Vaio y le instalaba el Chrome y la cuenta de Gmail para mi mamá, ella se dedicó a contestar sus mensajes, revisar recetas de cocina, etc., hasta que se cansó.

Hoy fue cumpleaños de mi amiga Alma Rosa, y me hubiera gustado estar en León para felicitarla personalmente, pero solamente pude enviarle una tarjetita.

Y ya es hora de ir cerrando, para estar listas mañana temprano.

12 de junio: mi madre en TJ

Sunday, June 12th, 2011

Un largo pero muy muy agradable día. Salí de la línea a las 7:00 rumbo a Fullerton, a recoger a mi mamá; y llegué allá a las 9:30 A. M. Mi hermana Nidia salió a recibirme y los dos hermosos gatitos a juguetear en el pasto mientras mi mamá salía. Mi madre estaba lista para venirse a Tijuana, y salió ya con su maletín, pero primero quería ir a comprar unos pantalones. Acordamos que mientras íbamos por los pantalones a Walmart Nidia se arreglaría para ir con nosotros a almorzar.  En realidad fuimos a Target y encontramos mucho más que pantalones, tomamos café, platicamos y nos fuimos por Nidia. Al llegar encontramos ahí a Chris

Fuimos a la casa de mi sobrina Rocío y pudimos abrazar a Jesse y Payton, los más pequeños de esa familia. Y finalmente a almorzar al lugar que le gusta a mi mamá. Pasamos un buen rato en el súper buscando películas, mas pantalones, comida para gatos, encontrando súper ofertas, etc. Y regresamos a la casa de Rocío para dejar la comida de los gatos y despedirnos. Terminamos llevándonos a los chiquitos a casa de mi mamá y Nidia para que ahí los recogiera su papá. Mi madre y yo nos despedimos de la familia y emprendimos el viaje a Tijuana.

En el camino nos detuvimos en el outlet de Carlsbad. Pasamos dos horas muy agradables en las tiendas y cenamos comida japonesa. Muchas conversaciones, y un muy buen rato. Hacía falta.

Estamos en Tijuana, cada una en una computadora mientras limpio la Vaio para ver si se la puedo organizar y que sea independiente para comunicarse con quien quiera. Pero ya es hora de dormir!

11 de junio: necesitaba un día como éste!

Saturday, June 11th, 2011

¡Qué  buen descanso el de este día! Despertar temprano pero levantarme tarde, desayunar con calma al estilo de la Casa de Las Monjas, en León (cecina delgadita y doradita, con frijoles, tortillas recién hechas,  café de olla con canela). Twittear todo el día, más que feisbukear. Ver publicado mi primer paper.li (Re-colecciones), recibir buenas retroalimentaciones y agregar nuevos amigos. Conversar con los que ya estaban en mi lista. Recibir mensajes de correo de los amigos de toda la vida en los que comparten pensamientos, materiales, saludos y abrazos ¡y tener tiempo para responderles!

Si estuve en el Facebook un rato, dándole la bienvenida a mi hermano Saúl, quien se había resistido; conversando brevemente con algunos amigos y compartiendo notas de periódicos o libros que se descargan gratuitamente (los de Saramago, que me han estado dando vueltas en la cabeza toda la semana, especialmente el Ensayo sobre la Lucidez).

Después de desayunar y bañarme hablé con mi mamá y acordamos que mañana iré a recogerla para que esté aquí en Tijuana unos días, tramite el permiso de internación y no tenga problemas. Así que  finalmente salí de casa para ir a cambiar unos cuantos dólares y a dejar el carro listo (gasolina y aceite) para salir mañana muy temprano y regresar a buena hora. De paso llegué al Calimax por algunas frutas y “mandado” que pudiera hacer falta.

Alguien posteó una receta de una sopa simple pero nutritiva, así que decidí ponerla en práctica (olla de cocimiento lento) mientras seguía en el Twitter. Luego, en lo que ordenaba el depa (ordenar = poner cosas unas encima de otras) la sopa estuvo lista y yo terminé mi tarea muy bien alimentada. Y volví al Twitter. Pero mañana me levantaré muy  temprano, así que mejor organizo lo que haga falta antes de irme a dormir.

10 de junio: flores de calabaza

Friday, June 10th, 2011

A hard day’s night! Más aun, de una cadena de tres semanas muy intensas, desgastantes y todo lo que se pueda agregar y que explique el tremendo cansancio. Y no es que no haya habido momentos muy agradables, recompensas no cuantificables, gratificaciones múltiples, es simplemente que mi organismo no fue diseñado para esfuerzos de largo plazo y con pocos nutrientes. Las comidas de esta semana al terminar cada sesión del taller, compuestas básicamente de un sándwich y algún postre, contribuyeron a este estado.

Esta mañana encontré muchos más recursos para aplicar al trabajo de la DGSEU. Con el Voss hicimos ya un plan que espero poner en práctica la semana próxima, aunque hay otras tareas pendientes. Hanz solicitó hoy un taller para los profes de deportes, para que elaboren sus guías de enseñanza poco a poco y las tengan listas para agosto. Con las profesoras de Enfermería será necesario estructurar un taller de metodología para la elaboración de encuestas y los elementos básicos de la estadística para interpretar los resultados. Lo bueno es que ellos están solicitando los apoyos.

Me entretuve un rato creando un par de “melodías” en el Doodle dedicado a Les Paul, utilizando la secuencia de Fibonacci  y la lista de los números primos menores que 100. Jessy creó una con lo que Desi (10 meses de edad)  tecleó en la laptop. Al final mi hermano Manuel y mi primo Ramón estaban cada uno haciendo sus propias melodías.  El bono adicional fue que hoy se podía grabar la melodía en la misma página de Google y obtener la liga para enviarla o pegarla en algún documento. Así quedaron My music  1 &  My music 2.

El taller de Internet como … terminó con solamente cuatro de los participantes a causa de las tareas que de último minuto surgieron para ellos. Creo que fue muy provechoso y pude ver las aplicaciones que cada unos hizo para su trabajo inmediato, pero lo sabré cuando esos pequeños cambios se vayan propagando como las ondas cuando uno tira una piedra al agua.

Por la tarde vinieron a mi oficina Judith, para ponernos al corriente dado que no hemos tenido oportunidad de vernos desde que comenzó el verano, y Angélica Haro, del Centro Comunitario, que solicita un cursillo personalizado para entender qué es la estadística y cómo se aplica al trabajo de sus alumnas, antes de que comience el nuevo semestre. Con ella me pondré de acuerdo sobre horarios y materiales en la próxima semana. Pero ya de entrada se anticipa que será, otra vez, una semana cargada de trabajo.

Y finalmente llegó Oscar, el hermanito de Adriana, para revisar sus avances sobre el tema de rectas. Llegó tarde, cuando yo estaba a punto de apagar todo y venir a mi casa a comer y descansar. Trabajamos como una hora y media, considerando todos los aspectos de ese simple objeto y sus representaciones, y las interacciones entre pares de ellas. El chico es listo y por ello es posible hacer semejantes “maromas”, pero tiene mucho que revisar por los errores sistemáticos que comete en el manejo de números con signo.

Llegué a mi casa casi en estado de desmayo y traía las flores de calabaza que esta mañana, al salir de la colonia, le compré a un marchante que se estaba instalando en una esquina. Estaban recién cortadas cuando las compré, y el clima húmedo y frio del día ayudaron a que resistieran en mi oficina. Llegué a cocinarlas, hacer algunas tortillas y preparar quesadillas rellenas del guiso. El alma me volvió al cuerpo y el cerebro se reactivó casi completamente.

Mañana será día de descanso absoluto, sin salir ni a la esquina. Y probablemente el domingo muy temprano iré por mi mamá para traerla a Tijuana por unos días. Por lo pronto va siendo hora de descansar.