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16 de mayo: Breve recuento de cuatro meses

Thursday, May 16th, 2019

Hace cuatro meses y medio que no escribía en este espacio. Muchas cosas han pasado, de todos sabores y colores. El registro lo lleva Facebook, y en un año me estará recordando las noticias, las imágenes, las conversaciones que he tenido con la gente con la que comparto.

A grandes rasgos:
A fines de enero me enganchó Oscar O’Farril (SOLE México) para impartir dos cursos de PBL en Campeche (de lo cual no tiene la menor idea, y no es lo único). Diseñé el curso (20 horas, entre presencial y virtual, para cada grupo), preparé materiales, cree aulas virtuales, etc., y todo se lo di a conocer vía WhatsApp (tengo tooooodas las capturas de pantalla y las otras evidencias) sin que se diera por enterado ni de la organización ni de lo que implicaba, ni de que es imposible meter a trabajar 10 horas continuas a un grupo de profesores. Ahí debí darme cuenta de que lo que le interesaba era el dinero, y nada más. Hice el viaje, impartí los dos cursos durante el tiempo en que los profesores estuvieron dispuestos a permanecer y posteriormente terminamos lo previsto de manera virtual. Pagó mis pasajes y el hotel, y me entregó 500 pesos que no alcanzaron ni para taxis. Ni siquiera mis alimentos. No me pagó mis honorarios. Todo está documentado.

Fue un viaje muy cansado con un resultado decepcionante en varios sentidos. Sin embargo volví a caminar por el Malecón de la ciudad y a degustar la deliciosa comida local. Regresé endeudada, por supuesto.

Febrero fue generoso: mi hijo me envió regalos por mi cumpleaños y otros festejos. Un set de cuatro tomos sobre ser Jedi, la organización del Imperio, y así, y el vinil de Queen “Jazz” porque fue el primer LP que le compré, a los 5 años, mientras estábamos en París. Lo mejor, siempre, son las conversaciones en torno a los temas que nos interesan.

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Con Beatriz, Oscar, Clau y Lizzeth festejamos mi cumple y el de Clau, en casa, a nuestro estilo, incluida la pinche vela. Con Moony me reuní para festejar mientras conversábamos, en algún café.

Marzo y abril trajeron reuniones con amigos cercanos (Yanza, Alma Rosa y Laura), pero también recibí visitas de amigos que viven en otros lugares: Claudia y su ingeniero, desde Tijuana, y Milagros desde Perú. También un curso completo, impartido por Javier Sicilia, sobre poesía y silencio, extraordinariamente bueno. Llegó ya mi diploma, pero creo que lo más importante es lo que removió y lo que aprendí.

La reunión más organizada, más esperada, se dio en CDMX, donde me encontré con mis hermanos de vida (Filio, José Luis y el Flaco, y la presencia querida de Lucas que ya no está), incluyendo a Silvia, Irma y Marco y a un invitado especial que pidió estar presente: Ángel Verdugo, nuestro profesor de Teoría de Ecuaciones en ESFM, en el curso que inició en junio de 1968 y que fue interrumpido por el Movimiento del 68. Una fantástica experiencia en la que nos reencontramos con gente que no habíamos visto en un período de ¡30 a 50 años! Muchas cosas quedaron pendientes, sin duda, pero fue muy grato renovar los lazos.

Por supuesto, aproveché la ocasión para pasear un poco por algunas zonas de la ciudad y para conversar y compartir con dos queridas amigas, por separado: Maluyi y Natalia. Siempre es un placer deambular por zonas que eran cotidianas en otros tiempos, comerse un gaznate, mirar una puesta de sol desde alguna glorieta.

Mayo ha sido de apapachos muchos con el hijo, planeando la no prevista asistencia al Comic Con 2019, en San Diego, con el apoyo de Paty Linares y sus hijos. Cuando ya parecía que su itinerario estaba organizado compré mis pasajes de ida y vuelta. Mi plan es ver primero a mi querida tía Lola, y luego bajar a Tijuana para saludar y conversar brevemente con las amigas que se dejen ver de carrerita, antes de asistir a San Diego para el evento, el jueves 18 de julio. Y regresar al día siguiente. Hoy, mi niño hizo cambios a su itinerario y lo único que sé de cierto es que nos veremos el 18 de julio. Y será la celebración que englobe todas las celebraciones del año … excepto si llegara a sacarme la lotería o algo semejante. LOL. Pero está bien. Y viendo ayer Endgame sé que está más que bien. Pero eso es otro post.

Por otro lado, no han faltado los eventos de corte académico, con Adriana en la ENES-UNAM; o los culturales como la Fenal, donde me encontré con otros amigos; y las reuniones que convocan amigos (Toño) y en las que hacemos nuevos amigos. Y mientras descubro que hay “amigos” que han desaparecido de mi lista, se agregan muchos más a ella.

Lo que no me abandona son mis sueños, y los seres queridos que en ellos habitan; la certeza de su compañía y los detalles que los manifiestan. Y eso me hace feliz cada día.

 

 

 

 

 

5 de diciembre: Septiembre: trabajo y angustia

Wednesday, December 5th, 2018

Lo mejor de tener trabajo intenso es que permite que el cerebro controle todo, dejando muy poco al sentimiento. Para bien y para mal, es lo que he aprendido a lo largo de mi vida. El trabajo es la mejor receta para que uno disipe las penas que aquejan a la mayoría: pérdidas, malestares en cada cambio de ciclo de vida, etc.

Septiembre comenzó con el taller de formación para los docentes en el Estado de Guanajuato; a mi cargo tenía un grupo en Santa Cruz de Juventino Rosas y la coordinación administrativa de otros dos facilitadores en la misma sede. Dos sesiones presenciales, el 2 y el 9 de septiembre, y muchas horas de trabajo en línea tratando de ayudar a resolver las mil carencias que encontré, desde las que se refieren al acceso a los dispositivos tecnológicos de todo tipo, al uso de las aplicaciones en celulares, y a lo que era propiamente el taller: la planeación didáctica a la cual, aparentemente, nunca habían sido inducidos. Viajar a Juventino Rosas fue una aventura, en cada ocasión, a pesar de que es un municipio relativamente cercano a la capital del estado de Guanajuato. Constaté que en los 20 años transcurridos desde que coordiné y desarrollé un proyecto para la Secretaría de Educación del estado, desde el Tec de Monterrey Campus León, para apoyar a los docentes en el uso de las incipientes TIC, no solamente no hay cambios sino hasta algunos retrocesos. Eso será el tema de otro tipo de documento.

Al mismo tiempo, el mismo 2 de septiembre, en mi familia cercana detonó un grave problema de salud que nos tuvo en vilo por tres semanas. Cada día el panorama tornaba a ser más oscuro; muchas complicaciones, muchos indicios de un desenlace fatal. Entre todo eso, la preocupación inmediata era mi madre, quien seguramente no habría resistido un desenlace como el que preveíamos. Mi informante era mi hermana Nidia, al pie de la cama de hospital, en California, pendiente de cada signo, de cada noticia. Cuando todo parecía perdido anunció que mi hermano Juan tendría una operación a corazón abierto al día siguiente, el 24 de septiembre.

Los padres de dos queridas amigas pasaban por el mismo trance, y ninguno de los dos sobrevivió. El estado general de salud de mi hermano no auguraba nada favorable. La operación resultó bien, la recuperación también. Contra todos mis pronósticos se recupera, aunque todavía tienen que arreglarle otros aparatos.

Aprovechando los tiempos disponibles me inscribí en cursos ofrecidos por la UNAM. A la mitad del segundo, me invitaron a dar una conferencia sobre el 2 de octubre de 1968, programada para el 9 de octubre de 2018. Comencé a preparar el rollo que expondría; un mapa mental, básicamente. Posteriormente, la Alianza Francesa de Guanajuato me hizo una invitación similar, pero programada para el mero 2 de octubre. Eso ha generado otras acciones, otras invitaciones y el enriquecimiento de mi red de contactos. Hablar de esa experiencia es siempre doloroso y lo había puesto por escrito en un texto publicado en Es lo cotidiano/Tachas. Esa misma memoria, recontada y con imágenes, fue el tema de mis conferencias. Al terminar septiembre tenía listas mis presentaciones. El día de hoy Claudia Sheinbaum, al asumir el mando de CDMX, hizo desaparecer al Cuerpo de Granaderos de infame recuerdo; una de las demandas del pliego petitorio de hace 50 años. Alegría mezclada con rabia y con nostalgia.

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Los puntos de pliego petitorio, hace 50 años

El curso con los docentes, una vez pasadas las sesiones presenciales, exigió de muchas más horas de trabajo para brindarles un verdadero apoyo: apoyarlos en la reconstrucción de su ortografía, su redacción y la comprensión de conceptos que uno supondría bien establecidos. Lo maravilloso fue la respuesta: gente con ganas de mejorar, a pesar de que ya había señales de que la Reforma Educativa iba de salida. Ellos querían seguir aprendiendo. No todos pudieron terminar satisfactoriamente, cierto; la mayor parte no tuvo el tiempo ni los apoyos locales que requerían para acceder a los portales de los talleres, para aprender a utilizar una cuenta en WhatsApp o a crear documentos con fotos insertadas. Los plazos se ampliaron varias veces, pero no fue suficiente.

Terminamos septiembre en la esperanza de recuperar a algunos, a través de la red de apoyo y colaboración que ellos mismos comenzaron a crear. Y esa es una de mis satisfacciones.

 

27 de agosto: ¿De qué me canso?

Sunday, August 27th, 2017

Casi termina agosto.
Mucho ajetreo, mucho disfrute.

La primera semana fue de actividades académicas en Parral, que no conocía, lo que me permitió estar cerca de gente que quiero, disfrutar haciendo lo que me gusta, reorganizar y actualizar cursos y materiales. El plus fue visitar a Toño y Ceci en Ciudad Juárez, desde donde volé a Guadalajara para regresar a León; 24 horas muy disfrutables y muy de agradecer.

En Parral, de entrada, el gusto que es conversar con Olinda aumentado con/por la participación de su familia completa, y la buena acogida de su selecto grupo de amigas nativas de ese lugar; luego las conversaciones e intercambios con los profesores de la Escuela de Economía, los participantes de los dos talleres. No hubiera sido un curso en forma si Murphy no hubiera intervenido desde el inicio: fallaron el salón, el cañón, la señal de internet y la electricidad, en ese orden, en la primera mañana de actividades. Nada que no se resuelva con mi rollo interminable, un par de marcadores para el pintarrón y la buena voluntad de los participantes.

Resistentes al inicio, entre broma y broma fui dejando saber mi postura ante lo que es el trabajo dentro de cualquiera de mis cursos, independientemente del estudiante y las medallas que se quiera colgar. Que abollé algunas coronas, me dijeron. “Me da una pena tan grande, que me tengo que reír”, como siempre.

17 inscritos, pero solamente unos 8 presentes de los cuales uno estaba de manera remota y es de los más participativos. Para algunos el asunto de tener que ver con lo virtual sigue siendo del diablo y prefieren no meterse. El quid de la cuestión es que los dos cursos y los apoyos para cada uno están documentado en Edmodo, que ahí deben entregar algunas de las tareas mientras que el resto, incluidas las discusiones, se desarrollan en un wiki de PbWorks. De los 7 que tenía ya nomás me quedan 5, activos, discutiendo y colaborando en línea. Falta que entreguen las tareas finales, cuya fecha límite es el 31 de agosto. Y “calificar” con las rúbricas que les fueron proporcionadas desde el inicio.

Mientras, comenzó el proceso de liquidar al único empleado de News Republic en México; la empresa es ahora parte de un consorcio chino y decidieron cerrar esta plaza (yo la hubiera cerrado hace unos 6 meses, al menos). El asunto es que el salario de ese empleado se hacía a través de Astrolol (la empresa de Pako que no tiene ya ninguna otra actividad). Así que, mientras estaba en Parral enfrascada en mi curso, fui notificada de la situación y hubo que proceder a organizar el finiquito, lo que implicó asegurarme de que se cumplieran todas las cláusulas que contempla la Ley Federal del Trabajo (LFT) en beneficio de los trabajadores; Gaby Naranjo me hizo el enorme favor de asesorarme para que el contador hiciera su trabajo a mi gusto (y el de la Ley), de manera de ofrecerle al empleado lo que por derecho le corresponde. Y hacerle la propuesta al empleado que ya tenía un abogado listo para saltar, pero no fue necesaria su participación y nos evitamos un disgusto y un desgaste.

Siguió el trance de hacerle entender al negociador de los chinos, entre Skype hablado y escrito y por correo (supongo que es el que mejor habla inglés, y es el único que está en California … y le tocaba negociar conmigo, en mi inglés que nunca se ejercita) lo que debían pagar, traduciendo cada uno de los artículos de la LFT para que entendiera y pudiera transmitirlo a su gente en Beijing. A veces había que repetir la información, detallar e insistir en el asunto legal y lo inconveniente de provocar un litigio. Aceptaron, pero lo volvieron a complicar con formas de pago en chino. Terminé sugiriéndole que fuera a TJ para que entendiera lo del tipo de cambio (parece que no le gustó la sugerencia) y que alguien iba a tener que pagar por el estrés que me estaban provocando, afectando mi salud física y mental (shhh no digan nada al respecto). Finalmente depositaron el dinero del finiquito y mañana comenzaremos con la última fase: pagarle al empleado, al contador, y los gastos que surjan. Y cerrar la cuenta y la empresa.

Por detrás de todo eso, el asunto de la casa de mi mamá, y la salud de ella, y sus ganas de salir a la calle y de visitar jijos, y de…lo cual también parece haberse resuelto el viernes 25. Viernes de celebración, porque los cerrojos se descorrieron para destrabar todo lo que estaba detenido.

Por supuesto que no ha faltado ocasión de celebrar la vida con los amigos (de otra manera sí estaría ya en una casa de salud). Fue la ópera, “Carmen”, con Alma Rosa; Beatriz y Lizzeth en una reunión en casa; merienda con Ada y Toño seguida de un mini baby shower para Yamile; ver el eclipse con Tanya y terminar en el nuevo acuario, en Altacia, para luego comer deliciosamente; y que surgiera un proyecto que verá la luz, efímera, el 25 de septiembre. Ayer fue cafécito y donas con Poncho, seguido de una caminata de León Moderno al Poliforum; hoy, “Yo me enamorí de un ayre” en el Teatro María Grever, para aplaudir el trabajo de Ghislaine (¡esa voz!), de Jorge y de Bertha. Siguió una caminata por el centro de esta ciudad que ya se adorna con los colores de la bandera, y encontrar antojos.

Me he desahogado, por supuesto, en Facebook.

A propósito del eclipse he recordado otra etapa de mi vida y a mis queridos amigos, los que están todavía presentes y los que ya se fueron, y hemos tenido una buena interacción feisbuquera. Otras vidas, otros recuerdos y un amor eterno han sido parte de mis días y mis noches, acompañada por música, lecturas, coincidencias.

La ópera Carmen merece un texto aparte, próximamente. Se trata de que yo conserve la memoria, simplemente.

Y bueno, hay que organizar todo lo que sea necesario para comenzar mañana con los detalles formales del finiquito del empleado (ya no sabemos ni de quién es empleado). Si todo va bien y sin tropiezos, quisiera estar “desocupada” el miércoles por la mañana, para ir de jueves a sábado a Tepic, para vigilar de cerca el proceso de la casa y ver a mi amá, checarla y chiquiarla tantito, sacar un acta de nacimiento original original (recuerden que soy como Batman) antes de regresar a León a seguir con los procesos que están en marcha.

Las fotos y los videos están en Facebook e Instagram.

Me cansé leyendo. Hora de detener el tiempo.

17 de junio: soy politécnica

Friday, June 17th, 2016

Dije que este año celebro mi filiación politécnica.

Mi ingreso como alumna a la Vocacional #3 del Instituto Politécnico Nacional ocurrió en enero de 1966, poco antes de cumplir 16 años. Un bachillerato de dos años cuyo eje eran las ciencias físico-matemáticas. Durante el primer año apenas un curso de Ciencias Sociales para un barniz de cultura general, el inglés era técnico y, del resto, solamente cursos para prepararnos a las escuelas de ingeniería y de ciencias en el Instituto.

Tampoco es algo que yo haya escogido. Mi padre comisionó a uno de mis medios hermanos, que en la época estudiaba ingeniería química o algo así, para que sacara la ficha que me permitiría presentarme al examen de admisión en el I.P.N. Supongo, por algunos hechos posteriores, que al orientarme hacia ese bachillerato -que compartía patio y administración con la Vocacional # 6, orientada a las ciencias médico-biológicas- que mi hermanito apostó primero a que yo no aprobaría el examen de admisión y luego a que no aguantaría el nivel de exigencia de una escuela en la que las mujeres eran una minoría extrema, con un alto estándar académico y donde muchos de los profesores eran militares. Se equivocó en ambas apuestas.

 

En el primer año me asignaron al grupo MJ en el cual yo era la única mujer entre unos 50 estudiantes. Todos provenían de pre-vocacionales o secundarias técnicas, alineadas con el sistema del Politécnico. Yo llegaba de una escuela pública para niñas y los únicos talleres que había tomado en la secundaria eran de corte y confección, danza y artes plásticas. La única escuadra que sabía utilizar la empleaba para trazar los moldes de vestidos y otras prendas, nunca había utilizado un tiralíneas o un compás de precisión y la geometría en los cursos que había tomado iba más hacia el arte de demostrar que al de construir.

De los tres talleres disponibles para los alumnos de Voca 3 me asignaron al de Electricidad pero solicité mi cambio al de Construcción. Ni siquiera sabía que iba a estudiar posteriormente, pero definitivamente no le veía el atractivo ni a Mecánica ni a Electricidad. Me divirtió construir maquetas, aprender a hacer colados, pegar tabiques, etc. Terminé con un diploma de Técnico en Construcción que algunos usos ha tenido.

El trasplante no fue tan traumático como podría suponerse. Primero porque estaba acostumbrada a viajar sin mis padres ni mis hermanos, aunque de la mano de mi tía Cuca o de mi abuela. Luego porque mi capacidad y disposición para aislarme –desde que nací, dice mi madre- me ayudaban a no necesitar interactuar más de lo necesario con mis compañeros de grupo. Sí, aprendí con ellos a irme de pinta para jugar cascaritas (futbol) actuando como porra y hasta como árbitro (de algo sirvieron las idas al estadio y las discusiones futboleras con mi apá) y a comer tacos y merengues que ellos se ganaban jugando volados en la puerta de la escuela. Sin embargo no recuerdo sus nombres y no los reconocería fuera de los cursos.

No tenía amigas y mis ratos libres los ocupaba en conocer un poco del centro de la ciudad, en los alrededores del departamento donde me rentaban un cuarto, y en visitar de cuando en cuando a mi tía Lola, a quien había conocido apenas cuando presenté mi examen de ingreso. Un amor de mujer, dulce, comprensiva y una excelente cocinera. Algunos domingos salí de paseo con mi primísimo Ramón y alguna de sus novias; así fue que me subí a la montaña rusa de Chapultepec. Pero había tareas, especialmente las del curso de dibujo que requerían de que se les dedicara mucho tiempo dibujando a mano miles de bolitas de 3 mm de diámetro en renglones bien trazados, primero, y a mano libre después. Ni modo de hacerse guaje.

Dibujo fue, justamente, el único curso al que tuve que dedicarme en serio. En los primeros días me negaron el acceso porque no disponía del equipo completo. En la época había que investigar el costo de lo que se requería incluido un restirador, solicitar a mi padre el dinero por medio de un telegrama, esperar a recibir un giro telegráfico, ir a cobrarlo e ir a hacer las compras. Cuando tuve todo y me presenté a clase tuve un ataque de estornudos y de nuevo me prohibieron entrar.

Deben haber pasado un par de semanas hasta que por fin pude integrarme al curso; había un dibujo de un tornillo en el pizarrón y el profesor me indicó que tenía que dibujarlo en isométrico, al tiempo que me asignaba uno de los restiradores en la sala. Pregunté qué era eso de isométrico y me respondió que era asunto mío resolverlo. Pedí entonces que me dijera cuál era el ángulo de la cuerda del tornillo, y recibí la misma respuesta. Antes de que preguntara cualquier otra cosa me hizo saber que en su curso nunca había aprobado una mujer y que si quería lograrlo tenía que demostrar que era mejor que mis compañeros. Terminé el curso con un fantástico 7 y el aprecio del profesor; aprendí a realizar el tipo de dibujo técnico que era requerido. Me recomendó que estudiara Ingeniería Civil o Arquitectura.

Resultó que la formación que recibí en la Primaria Amado Nervo y en la Secundaria Alemán, en mi pueblo, me habían dado bases más que suficientes para lidiar con el resto de los cursos, excepto por la trigonometría: el profesor de tercero de secundaria falleció a medio curso y el suplente, recién graduado de la Normal Superior, no pudo enfrentar al grupo de 70 jóvenes entre los 15 y los 18 años. Fueron sesiones divertidas pero no cubrimos nada del programa. Cuando al iniciar el curso de Geometría Analítica, en Voca 3, el profesor comenzó a utilizar trigonometría, le expliqué mi situación. Fue muy comprensivo: manifestó sus condolencias por la muerte de mi profesor, dijo luego que había sido un acto irresponsable de su parte dejar así el curso y concluyó diciendo que mi trabajo era aprender lo que me hiciera falta.  Con todo, el primer parcial de matemáticas solamente lo aprobé yo, obtuve un glorioso 10 en Física y en Inglés me exentaron. En Ciencias Sociales ocurrió lo mismo y no porque mis trabajos fueran excepcionales sino porque, al decir del maestro, eran los mejores en mi grupo; a esa edad era suficiente. Sí, el segundo semestre lo pasé durmiendo en mis laureles.

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8 de agosto: I’m back!

Thursday, August 8th, 2013

Desde ayer tenía planeado ir a Guanajuato City para ver si mi cédula de la maestría ya estaba lista, pero era día de mercado, así que lo dejé para hoy. Por la tarde de ayer recibí un mensaje de la responsable de la oficina de Profesiones de la SEG: pase a recoger su cédula!

Llegué a las oficinas como a las 9 A.M. y en lo que me tardé fue en sacar las copias de los documentos para entregarlos como constancia de la recepción de la cédula y mis papeles oficiales. De regreso a León pasé de una vez a la Ibero a dejarles la copia para completar mi expediente. Para las 11 A. M. ya estaba en casa.

Luego de almorzar organicé mi horario de clases y comencé a revisar las guías de estudio que me hicieron llegar, para hacer algo coherente y para comenzar a planear las actividades de los cursos. Eso es lo que me lleva más tiempo. Por lo pronto terminé de organizar la guía más larga, que supone ocho horas de clase semanales. Poco a poco el esquema va quedando claro y mañana estaré ya creando los sitios en Edmodo y diseñando las primeras actividades.

Me fui a recorrer librerias como a las 4 de la tarde, para buscar los libros que voy a necesitar.  Es como invitar a un borrachito a una cantina! Y, que yo sepa, no hay asociaciones de “Adictos a los Libros” Anónimos. Debería! A eso colaboró Eduardo Estala Rojas, quien en un post en Facebook sugería un libro del FCE: Prólogos a la Biblioteca Mexicana de Juan José Eguiara y Eguren. Ni cómo resistirse porque, además, cuesta 22 pesos! De paso, en la misma librería del FCE compré La física del futuro, de Michio Kaku.

De los libros para los cursos solamente compré el Algebra de Ress y Sparks, porque me resisto a dar un curso propedéutico de nivel de secundaria. El Algebra y Geometría con Geometría Analítica, de Swokowski, uno de los recomendados en la bibliografía de uno de los cursos, esperará a la siguiente semana. Mientras, hice el comparativo entre Gandhi y Gonvill. Gonvill es un 5% más barato que Gandhi, pero Gandhi tiene la edición anterior (Decimosegunda) que es mucho más barata.

En el inter pasé por Liverpool, buscando un astrolabio. No lo encontré, pero conseguí tres maravillas: un telescopio de unos 25 cm, en su caja de madera decorada con un dobledecímetro; un caleidoscopio diferente de los cuatro que ya tengo (todos distintos); y unos binoculares que son réplica de unos hechos en Londres en 1857. Ya sé que no se supone que gaste, pero además de ser objetos bellos van a servir para las actividades de clase!

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Y así, loca de contento con mi cargamento, regresé a casa a continuar trabajando.

Y en eso estoy. Y me siento muy bien!

18 de agosto!: llevo tres semanas en mi casa

Saturday, August 18th, 2012

El tiempo vuela! Hace tres semanas que llegué a León, y apenas voy teniendo la calma para pensar en lo que ha pasado. Y ha pasado mucho! Y hay cosas que siguen en stand-by, como mi mudanza que no llega, como el Infonavit y el ISSSTE que no dan color. Pero me siento tranquila en este momento.

Por supuesto que extraño los atardeceres en la playa, y la posibilidad de caminar por el Malecón. Necesito encontrar los lugares y los momentos para retomar la caminata y la contemplación/meditación.

Las primeras dos semanas fueron de vueltas y trámites: tres días yendo a Guadalajara por el carro; tres días sacando las placas; tres  o cuatro días yendo al SAT hasta tener todo lo que se requiere para la impresión de los recibos por honorarios. Y los días llenando formatos, revisando documentos, y asistiendo a reuniones y entrevistas… y todavía no termino con esto.

Mientras, comenzaron las clases y llevamos ya dos semanas completas. Dos grupos de alumnos que tienen las misma animación que los grupos de alumnos que tuve en Tijuana pero que, al mismo tiempo, son muy distintos. Ni mejores ni peores, simplemente distintos; y ahí la llevamos. El ritmo tiene que ser distinto porque cuando formularon los programas de estudio simplemente copiaron los índices de los libros de texto. Cálculo I comprende todo el cálculo diferencial e integral; Estadística Administrativa (para psicólogos) parte de cero y pretende cubrir  pruebas de hipótesis y estadística no paramétrica, más el uso de Excel, MiniTab y SPSS.

A mi me toca cursar los talleres de inducción (para conocer lo que es la UIA) y los de competencias para que me entere de lo indispensable que es incorporarlas al modelo (mientras insistimos en las características de la educación tradicional) y para que sepa de las modificaciones a los planes de estudio. Al mal tiempo…

Y sí, trato de mantenerme ecuánime, de no mostrar mis pensamientos, pero de plano hay momentos en que es imposible. En la sesión de hoy encontré a Anselmo y a Miguel: Anselmo era el entrenador de tenis y Miguel era el responsable de toda el área deportiva, en el Tec. Grandes personas, muy amistosos y cordiales. Y con una gran paciencia  hacia los que participábamos del programa de bienestar integral. Hasta ellos estaban aburridos con los rollos!

He encontrado personas que se han mostrado MUY sorprendidas al verme. Quién sabe qué se imaginan, pero algunos parecen pensar que León era un mejor sitio hasta hace tres semanas. Por lo pronto yo ayer comencé a salir con mis amigos. Anoche a cenar con jóvenes; hoy a merendar con Alma Rosa y a comprar nuestros boletos para “La Bohème”, en el Teatro del Bicentenario.

Pako está ya en Guadalajara, aunque no puede instalarse completamente mientras no le entreguen las placas de su camioneta (y ya va un mes) para poder llevarse algunas cosas. Pero va bien, y con mucho reconocimiento a su trabajo.

El trabajo y los proyectos continúan surgiendo.Vamos a aprovechar todo lo que se pueda 🙂

17 de marzo: dos días intensos

Saturday, March 17th, 2012

Y ya no siento lo duro sino lo tupido. Ayuda que esté lloviendo y haciendo frío, porque así ni ganas dan de salir a alguna parte, ni siquiera al súper!

Ayer comencé temprano a ver lo del ISSSTE. Primero llamar a “Pensioniste” (sugerencia del amigo de Pako) para informarme sobre los pasos a seguir en mi caso tan particular. Sabían menos que yo! Aparentemente lo que resuelven es sobre gente que acaba de dejar de trabajar y comienza su trámite de retiro. Pero yo dejé de cotizar para el ISSSTE hace 20 años, antes de que hubiera Afores y cosas de esas. Una vez que le hube explicado con manzanitas al joven que me atendió, me recomendó ir a la Subdelegación del ISSSTE en Tijuana, la misma oficina a la que acudí en enero pasado, allá en Otay esquina con la línea!

Llevaba todos los documentos en original y copia que se me ocurrieron, a partir de mi experiencia con el IMSS. No fue suficiente: tengo que llevar, además, los últimos talones de pago de mi último trabajo cotizando para el ISSSTE (CINVESTAV) y dos copias de ellos. Y no trabajan el lunes, por supuesto. De manera que el martes a las 8 A.M. planeo estar allá con todo lo que me indicaron y algo más. Eso sí, me quedó claro que el 5% de mis aportaciones al FOVISSSTE no son recuperables; solamente la pensión. De lo caido (sic), lo que aparezca.

A las 12:30 regresé a Playas, directamente a la Casa de la Cultura. Martina no estaba, pero su secretaria me mostró la calendarización de eventos para abril, en el que aparecía Encuentro Tijuana con los espacios asignados (los que se solicitaron) para los días 21 y 22 de abril de 8 A.M. a 8 P.M. Llamé a Ana Cristina para ponerla al tanto y me fui a comer algo en lo que regresaba Martina. Durante ese rato me llamó Román, uno de los profesores participantes en E Tj, para decirme que el IMAN ya había aprobado prestar sus espacios y se cancelaba la Casa de la Cultura. Martina ya estaba de regreso, llamó a quien correspondía urgentemente para cancelar la difusión de E Tj en su espacio  y tuvimos una muy agradable conversación sobre diferentes tópicos.

La tarde se dividió entre tareas sencillas con el grupo de Game Theory, y una agradable velada con los Picazo Linares. Esperaba una llamada de Tere Martínez que nunca llegó.

Hoy tuve una reunión con Paco Ryu para lo de su trabajo de investigación. En punto de las 9 A.M. nos reunimos para desayunar y trabajar en el Sanborns de la Plaza Río. Trabajamos hasta pasada la una de la tarde, cuando comenzaba a llover. Fue una mañana muy productiva, creo, y quedamos de reunirnos para prestarle algunos materiales que no están en línea. Llegando le envié los documentos de mi curriculum que me solicitó y algunos textos sobre el tema que le interesa.

Dadas las condiciones climáticas lo más recomendable era cocinar algo con lo que había. Y fue pizza, que quedó buenísima. El queso mozzarella que compré en el Mercado Hidalgo está delicioso, nada que ver con el que venden en la Comer que parece plastificado. Bono extra: la casa quedó calientita.

El resto de la tarde lo dediqué al curso de Screencasting. Ver todos los videos de ayer y hoy, participar en los diferentes foros, hacer algunas descargas y planear el proyecto a presentar. Por hoy ni una tarea más, porque me quedaría ciclada y no dormiría.

Mañana será otra vez de tareas: Game Theory y Screencasting. Los otros dos cursos: Cryptography & Natural Language Processing van a tener que esperar… a que aprenda a programar en Python! Y todavía no termino de aprender Java 😦  Lo bueno es que no tengo más compromiso que conmigo.

Por hoy, es hora de descansar.

15 de marzo: los idus, diría mi pá

Thursday, March 15th, 2012

Y no que sean de significación especial, aunque este día sí lo fue.

Temprano me preparé para :

  1. Hablar a SURA para saber si el trámite de modificación de mi RFC estaba concluido, en cuyo caso
  2. Ir a Santander a recoger una copia de mi estado de cuenta con mi domicilio actualizado para
  3. Ir a las oficinas de SURA a tramitar la recuperación de los fondos de Afore e Infonavit

Y sí, mi trámite estaba listo en SURA, pero en Santander decidieron que las 9:30 de la mañana era muy temprano para que me dieran esa información y que debía volver después de las 14 horas. Y ya había regresado a mi casa muy molesta, pero antes de entrar recordé que tengo la cuenta de Banamex, que precisamente abrí para lo del IMSS. Sorprendentemente Banamex estaba desierto y me dieron mi copia muy rápidamente.

Me fui a SURA pensando en las horas que tendría que pasar ahí, y cargando el Kindle para entretenerme. Sí esperé un rato, pero nada comparado con la primera experiencia. La señorita fue muy amable y el trámite quedó resuelto. Nomás hay que dejar pasar una semana para que la Afore me deposite, y un tiempo indefinido (así me dijeron) para que el Infonavit haga lo propio. Eso sería el fin de mis trámites de pensión por lo que al IMSS se refiere. Y ahora hay que comenzar lo del ISSSTE.

Pako me dijo que está en espera de una información que su amigo abogado le dará para que yo comience el proceso. Espero que no sea demasiado tardado. En todo caso, supongo que para fines de abril/principios de mayo debo tener todo terminado. ¿Será que me iré a León después de festejar a mi má el 10 de mayo? Habrá que ir pensando en empacar libros, principalmente!

Mientras, tengo un buen de tarea porque los tres cursos de Stanford comenzaron ya. Y ya voy retrasada! Se supone que demandan unas tres horas por semana, cada uno, pero los jóvenes participantes están muy ansiosos por adelantar y hay montones de discusiones e interacciones en los foros de los cursos, en Facebook y en Google+.  Claro que no tengo obligación de aprobar o de ganar puntos, pero trataré de mantenerme al parejo tanto como sea posible.

Por otro lado, me buscan para talleres y asesorías de temas serios, además de alguna clase ocasional. Así que más vale que continúe levantándome muy temprano y no le haga mucho caso a la flojera 😦  Por lo mismo, después de comer no me queda más que…ponerme a trabajar!

10 de enero: cansada

Tuesday, January 10th, 2012

Mucho trajín este día, y muy variado.

En el IMSS conseguí el papelito que fui a buscar ayer: el número de semanas cotizadas. Con eso y todos los documentos y sus respectivas copias tengo que ir a mi clínica para, ahora si, dar inicio al trámite. Nomás me hacía falta el estado de cuenta más reciente de la Afore. La señorita que me atendió por teléfono en ING fue de lo más amable, resolvió todas mis dudas y me proporcionó todo tipo de información; además me envió el estado de cuenta del segundo trimestre de 2011  que es el más reciente. Ahora si tengo todo.

En el IMSS me dijeron que desde que tenía 500 semanas cotizadas y 60 años (y sí, es un “and”) tengo derecho a la pensión. O sea que pude haber dejado de trabajar formalmente hace casi dos años! Me dijo, la también muy amable persona que me atendió en la ventanilla, que seguramente el monto de la pensión será alto tomando en cuenta el salario “promedio” registrado en los últimos cinco años. Eso son buenas noticias.

Una vez que el trámite se haya efectuado y tenga el dictamen: a) cobraré mi pensión, b) me entregarán los fondos de mi afore y c) el dinero del Infonavit. No sé muy bien de cuánto tiempo estamos hablando pero probablemente las vacaciones de verano pueda llevar a mi má de paseo!

Aunque también ya le contesté a César (y ya me respondió) diciéndole que si se hace lo de Chetumal, podría ser después de junio. Y en eso estamos. De aquí a entonces tengo previsto: 1) Ir con mis sobrinas a Coachella, en abril; 2) Ir con Paty al ComiCon, en junio; 3) ir a las sesiones del Iste 2012 a San Diego, en junio también.

En cuanto a lo del ISSSTE logré un pequeño paso: me contestaron de la secundaria! No pasé de ahí, porque me dijeron que al cambiar la adscripción de la escuela ahora debo solicitar el documento a la DGETI directamente. Por supuesto que hice varios intentos de contactarlos pero los teléfonos de la dependencia no fueron contestados! Espero que mañana se dignen hacerlo. Pero todo parece apuntar que tendré que viajar al D.F. próximamente.

El resto del día fue académico: dos webinars sobre educación, tecnología y colaboración. Uno de Simplek12.com y otro de The Future of Education. Ambos muy interesantes y llenos de recursos e ideas, en inglés, y muy demandantes en cuanto a la atención y participación. Y luego mis tareas del curso en Moodle. Mañana será el último día para ponerse al corriente.

Entre las maravillas y regalos del día: mis alumnos. Tanto los de ingeniería como los de comunicación. Me buscan, me extrañan, me invitan, conversan conmigo, y yo les agradezco de corazón todas esas atenciones. Con unos tomaré café mañana, con otras iremos al café de la playa el jueves.

Y mi mejor regalo: Pako, quien me habló para decirme que no me preocupe por los fondos del ISSSTE. Nomás tengo que conseguir los papelitos. Él sabe qué sigue y cómo seguirle.

Si terminé cansada y con mucha hambre, y eso que hoy ni tiempo tuve de hacer ejercicio. Lo bueno es que ya terminó el día.

7 de enero: muy trabajadora

Saturday, January 7th, 2012

Desde muy temprano. Primero con mi rutina de ejercicio y mis pendientes mañaneros. Luego, porque me fui a lavar todo lo que encontré lavable. Y luego porque vine a guardar la ropa y a limpiar el depa después de comer muy bien.

Y toda la tarde haciendo tareas del curso de Authentic Global Collaboration. Para empezar porque había una sesión “presencial” en línea que comenzó a las 4 de la tarde y duró casi tres horas. Y luego porque, además de la sesión, para el día de hoy teníamos una buena cantidad de actividades y discusiones. Lo bueno, entablar conversaciones con gente que está participando en proyectos educativos de colaboración internacional muy interesantes y de los que puedo aprender mucho. Algunos de ellos hasta puede ser que vengan a San Diego en junio, para el Iste 2012 y entonces podremos “desvirtualizarnos”.

Pero la verdad es que sí ha sido intenso, y mañana continuaremos más o menos al mismo ritmo. Y eso que yo tengo desde hace mucho mi wiki en Wikispaces, que utilizo Diigo y Flickr y todo el resto de herramientas de colaboración, de otra manera todavía estaría batallando. En fin, de mucho me servirá todo esto, estoy segura.

Por otro lado reencontré a una amiga a través del correo de Hotmail y eso es bueno. Todos los signos son buenos y tengo mucha confianza; y mañana seguramente esa confianza se reafirmará. Por ahora me tengo que relajar para dormir tranquila.