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7 de diciembre: noviembre lleno de gratitud

Friday, December 7th, 2018

Arrancamos noviembre habiendo dado por terminado el taller para los docentes, incluido el envío del reporte final. La conferencia para la UG estaba casi lista, pero todavía había detalles que pensaba que podría agregar al texto, que de todas maneras no iba a leer, de modo que fuera una ponencia breve pero documentada, por aquello de que alguno de los profesores quisiera tener más información.

Pako llegaría a Cancún el día 8 y volaría a León el 13, llegando por la tarde. Me encargué de preparar galletas de nata, tamales, tacos de pollo listos para dorar y unas cuantas cosas más previendo los almuerzos, principalmente. Llegó, como siempre, haciendo que parezca que no ha estado ausente ni un solo día. Directo a instalarse en su recámara mientras me platicaba las mil experiencias acumuladas a lo largo del año e intercambiábamos regalos: él, la colección que armó para mí de su viaje a Moscú, al Mundial de fútbol, y a Wimbledon, incluyendo una bella Matryoska y una colección de monedas conmemorativas; yo, las playeras y objetos del Comic Con 2018 y mi reconocimiento explícito por el premio que ganó el juego en el que trabajó desde el día que llegó a trabajar a Outplay Entertainment, hace apenas un año. No fui una madre complaciente y tuvo que aprender que hay que hacer bien las cosas desde la planeación, y a ir controlando variables, supervisando cada detalle y adelantándose a los hechos siempre que fuera posible. Es una satisfacción enorme verlo en esta etapa, porque ha sido mi proyecto más preciado y cuidado; estaría muy orgullosa aún si su trabajo no fuera premiado.

Durante su estancia en la playa me había compartido fotos y videos de sus paseos y del increíble mar y sus criaturas, mientras esnorqueleaba, vía WhatsApp; como a mí, Cancún no le gustó pero Akumal, Tulum y, particularmente, Playa del Carmen, lo dejaron encantado y con ganas de regresar. Ya en casa, me compartió otros videos y me narró la aventura de instalarse cerca de Cancún, en casa de un amigo vegetariano, alejado del mundanal ruido, en una especie de retiro. Se quedó en Playa del Carmen en la primera oportunidad.

Como siempre, en cuanto llega a casa comienzan a llegar los amigos de toda su vida. El primero es Luis, a quien apoyó para la instalación de La Misión, taberna y bar, originalmente depósito de cerveza, antes de irse a India. Es una amistad de muchos años, y Luis es otro integrante de esta familia, aunque solamente aparece estando Pako aquí. Juntos son como niños; así planearon que al día siguiente comenzarían a cortar y pulir las piezas del traje de Storm Trooper que Pako compró hace un par de años, y que luego lo dejarían ya armado. Por supuesto, antes tendrían que comprar las herramientas para la tarea. Trabajaron apenas un par de días en eso, sin terminar, y tuvieron que aspirar y limpiar el desastre. Las conversaciones con ese par se alargan mientras toman cerveza, comen alguna botana, se sientan a comer y merendar en forma y luego se van con otros amigos. Hicimos las compras para la parrillada del sábado 17, que se extendió al domingo 18. El 21 festejamos su cumple con una comida ofrecida por sus amigos y el 22 voló de regreso a Londres para llegar a Dundee la tarde del viernes 23, directo a la última reunión de trabajo del mes.

Después del 23 fue tiempo de revisar, otra vez, la presentación y el texto de la conferencia y de enviarla a la UG; de asegurarme de que estuviera disponible offline, en Drive, para proyectar desde el iPad, pero también de llevarla en un USB porque uno nunca sabe qué pueda ocurrir. Pensar en el atuendo fue también una parte importante, de modo que me lancé a los outlets a buscar unos zapatos de vestir de color azul marino, clásicos; recorrí todas las tiendas, pero los encontré, a tono con mi vestido.

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Camino a la conferencia

Fue una experiencia muy agradable el compartir con los docentes. Tuve una espléndida recepción desde que llegué a las instalaciones, acompañada por gente muy amable y generosa. Fue muy grato saludar y conversar con un gran amigo y ex compañero de trabajo en el Tec, el Dr. Jesús Bernal, a quien debo la invitación para impartir esta conferencia. Del streaming me enteré cuando ya había comenzado mi charla; posteriormente, Eduardo Estala, otro gran amigo, me hizo llegar la nota de prensa. Más exposición no podía tener. Pero no terminamos ahí, para desagrado de muchos.

Mientras iba cerrando mis pendientes, mientras conversaba con mi hijo, recibí un mensaje del Tec de Monterrey Campus León: la invitación para asistir el próximo 15 de diciembre a un desayuno donde me harán entrega, por segunda vez (se otorga cada cinco años, comenzando en 2013), del reconocimiento a “Profesores que dejan Huella”.

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La ocasión anterior fue una ceremonia casi al aire libre y estuve muy arropada por varios de mis queridos ex alumnos y algunos ex compañeros de trabajo. Esta vez puedo invitar a cuatro familiares; ayer me confirmó mi hermano médico, Víctor Manuel, quien siempre está cerca de mí y atento a mis necesidades, que estará aquí junto con mi cuñada Alicia, mi sobrino Víctor y su novia, para acompañarme. Mi atuendo comienza con las perlas, collar y aretes, que me regaló Pako hace unos cuatro años; será la manera de tenerlo cerca.

Desde el inicio de noviembre le pedí a Jair que retomáramos el taller de poesía, y accedió. Tres sesiones que ya concluyeron. Mi objetivo, desde que iniciamos la primera parte de taller, era el de tener elementos para explicarme por qué algo de lo que leo me gusta o no; de paso, aprendí algunos elementos para mejorar mi redacción. No quiere decir que lo domine, conste. Comenzamos el 6 de noviembre y lo terminamos apenas el 4 de diciembre. De lo realizado me ocuparé próximamente.

La estancia de Pako fue el festejo navideño anticipado. En esta casa no tenemos más tradición que la de compartir y disfrutar cuando estamos juntos, independientemente de la época del año; no hay reglas, dijo mi hijo, y es cierto.  Él pasará la última semana de diciembre en Hamburgo, con la familia de Armando, otro de sus muy queridos amigos, desde la prepa. Yo me dedicaré a migrar lo que sea necesario a la laptop que me dejó ya lista, aunque antes tengo que limpiar la que uso todavía. Y decidí retomar el estudio del álgebra moderna (Teoría de grupos y esas cosas). Tal vez me dé una vuelta por Tepic para convivir un rato con Raquel y con mi primo Ocho, para ir a San Blas y, por supuesto, a mi sitio favorito. Por lo menos es un avance de plan.

Terminé noviembre con un dulce sabor de boca. No creo que pueda pedir más. Pero siempre hay más. Y sigo dando gracias.

 

 

6 de diciembre: octubre se llenó de satisfacciones

Thursday, December 6th, 2018

Octubre comenzó, simplemente, como la continuación de septiembre.  Las dos conferencias tuvieron lugar; comencé a participar en un grupo cerrado sobre el tema, creado por periodistas; me inscribí a otro curso de la UNAM (y olvidé la última sesión) y me pidieron ser parte de un video sobre la participación de las mujeres en el movimiento (apenas ayer me hicieron llegar el documento). Mucho ruido alrededor, lo cual ya sé que a algunos no les agrada mucho. Ese es su problema.

El trabajo con los docentes continuó a lo largo de octubre, prolongándose por las extensiones de plazo que iban solicitando desde todas las sedes; en el grupo a mi cargo se trató más que nada del deseo de profundizar en los temas, por parte los docentes, y su voluntad de aprender a mejorar su redacción. Nada de eso era el trabajo convenido, pero había que satisfacer esas ganas de aprender. Hubo textos que corregí hasta cuatro veces, y lo mejor es que agradecieron el esfuerzo realizado. Ellos estuvieron satisfechos con su trabajo, y ese es el resultado importante. Al final hubo que hacer un reporte, incluyendo testimoniales, fotos, evidencias de apoyo, etc. Lo hice a mi modo, poniendo en claro que eso nunca se estableció al inicio del proyecto y que no se entregó una rúbrica (algo que se le pide a los docentes que incorporen en su planeación) ni un plan de trabajo completo. Me negué a hacer el trabajo de captura de calificaciones, disponibles bajo cualquier filtro en el mismo portal de la institución que nos había contratado, porque eso no es mi trabajo, dije. Creo que fui a la primera que le pagaron … el 80% de lo pactado, sin recibos ni facturas.

Hacia mediados de mes recibí una invitación más que honrosa, para impartir una cátedra magistral en la Universidad de Guanajuato sobre la didáctica y la innovación educativa, el 27 de noviembre a las 9 de la mañana. La invitación venía de parte de las autoridades del Campus León de la UG y estuvo acompañada de gestos invaluables de reconocimiento a mi trabajo. La sorpresa llegó cuando supe que el Director Académico de ese campus es un querido ex compañero de trabajo, un físico notable y un excelente profesor. Comencé a desarrollar la presentación con sumo cuidado, acudiendo a dos extraordinarias docentes y amigas, Olinda Y Adriana, para que me ayudaran a revisara y me hicieran llegar sus comentarios. Cierto, el texto era solamente una guía para no divagar, pero se trataba de que fuera lo más correcto posible. Ponerlo a punto me llevó unas tres semanas.

En ese lapso, mi hijo anunció su plan de viajar a León durante el mes de noviembre. A finales de octubre concretó su pan de viaje: Londres a Cancún, donde pasaría unos días conociendo y esnorqueleando, para luego viajar a León y pasar aquí unos diez días; el vuelo de regreso seguiría la ruta inversa. Se iría en cuanto festejáramos su cumpleaños. Eso determinó la siguiente actividad en mi lista de pendientes: ir de compras para preparar anticipadamente los antojos que pudiera tener, de manera de no perder mucho tiempo en la cocina. Y prepararme para navegar sin reloj y sin brújula (lo cual no me cuesta mucho trabajo), siguiendo sus planes y apoyando sus actividades.

Terminamos octubre en ese tono, realizando trabajo muy satisfactorio, recibiendo reconocimientos y esperando al hijo.

 

22 de diciembre: Tres años de que comencé con este blog

Sunday, December 22nd, 2013

Por lo menos eso me dice WordPress, que hace ya tres años que comencé con ese diario.

Al principio era realmente diario. La reflexión nocturna para ayudarme a procesar lo ocurrido durante el día, antes de irme a dormir. En el último año, desde que llegué a León, la escritura  fue haciéndose menos frecuente. Y no es que no necesite reflexionar. Supongo que tiene que ver con lo que ocurre en este momento. El perro odioso de la casa de atrás de la mía ladra sin parar, y pueden darle las 11 de la noche haciendo eso. El ladrido es muy agudo y molesta, aún con tapones en lo oídos. Intento con los audífonos mientras escucho a Miles Davis, ¡pero sigo escuchando el ladrido! También es que en Tijuana escribía desde mi cama. Aquí no me acomodo con esta lap que es más ancha que la anterior. Pretextos, tal vez.

El asunto es que se termina un año que ha sido intenso. Viajé tres veces a Los Angeles pasando por Tijuana, por supuesto. Pero también viajé a Guadalajara, Tepic y Amatlán de Cañas, para visitar a la familia, y al D.F. con La Morra y Canela para pasear y degustar los antojos chilangos y traer de allá algunas cuantas cosas. Y asistir a las Ferias de Libros en Gdl, el D.F. y el mismo León. A Guanajuato voy a cada rato, aunque solamente sea a caminar y hacer la compra en el mercado, aunque también fui para disfrutar de algo del Cervantino o para trámites y asuntos de trabajo. Como quiera, ir a  Guanajuato siempre es muy agradable, aunque no se me ocurriría vivir allá.

También he trabajado mucho. Desarrollando materiales, impartiendo cursos, participando en MOOCs y talleres varios, webinars y hasta congresos en línea. A veces sí me meto en más cosas de las que sería recomendable. A veces, estando ya en alguna de esas actividades, surgen otros proyectos o necesidades, o solicitudes de apoyo. Entonces hay que hacer malabares con el tiempo y, por supuesto, no hay mucho tiempo para la reflexión, tan necesaria. Sin embargo en este último semestre pude participar con dos conferencias, una en una escuela preparatoria oficial y otra en la Ibero, cerrando el ciclo dedicado al Año Internacional de la Estadística. Y algunos textos publicados en Es Lo Cotidiano, Tachas (el suplemento) y en un dossier del Mexican Cultural Centre que coordina Eduardo Estala Rojas, en Nottingham.

Recibí reconocimientos inesperados. El Tec de Monterrey, nueve años después de que me declaró Ex A Tec (sin haber estudiado ahí) me entregó un reconocimiento por ser uno de los profesores que dejó huella en los alumnos (ahora Ex), en mis 13 años de trabajo en al institución. Fue muy grato ver que de los 20 profesores reconocidos en Campus León (entre profes de prepa y de profesional), cinco pertenecimos al Departamento de Ciencias y Humanidades que yo coordinaba. Nada mal. Por otro lado, las invitaciones a participar en proyectos o apoyando otros proyectos (todo de compas, por supuesto) son también formas de reconocimiento. En ese mismo tenor, Desmos me invitó a participar traduciendo toda la aplicación al español; ahora, cuando abro el sitio de la calculadora, está personalizada con mi nombre sin necesidad de que me registre cada vez. La Guía del Usuario tiene mi nombre y he recibido tres hermosas playeras como recompensa. Hay otros reconocimientos de gente que apenas me conoce, presentando y dándole valor a mi trabajo. No puedo quejarme.

Pero de todo, lo mejor ha sido la convivencia con mi familia, especialmente mi amá y Pako. Mi amá estuvo de gira por Tepic, Amatlán y León durante tres meses. Compartimos muchas cosas y me contó historias que nunca hubiera imaginado. Tuvimos nuestra fiesta navideña antes de que regresara a Los Angeles, en el Concierto Navideño del Teatro Bicentenario, con el cual se festeja el aniversario del Teatro. Vino, canapés y fuegos artificiales al terminar el maravillosos concierto.

Y Pako. Ha pasado aquí un par de meses, luego unas cuantas semanas y algunos eventos tan importantes como la final del campeonato de fútbol. Cada día es una ocasión para dar gracias por este hijo maravilloso que tengo. Cada vez más maduro, más centrado y volviendo la mirada hacia los demás, especialmente sus amigos. Me dice que su propósito es ser mejor persona cada vez, y lo está logrando visiblemente. Trabaja muy conciensudamente y se hizo merecedor a un artículo sobre su trabajo en la revista Negocios ProMéxico. ¡Y ya anda buscando nuevos horizontes! Y ahora está aquí para pasar las fiestas. Cocinamos, compartimos antojos, y festeja con sus amigos. Todo lo que puedo desear lo tengo en este momento.

Yo tengo muchos nuevos amigos. Dentro y fuera de las redes sociales. Y también agradezco los aportes y apoyos de cada uno de los que puedo identificar como amigos verdaderos.

Momentos agrios o semi-amargos, los ha habido. Pero por ellos reconocemos el dulzor de los otros, la paz y la felicidad.

En suma, ha sido un muy buen año.