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28 de noviembre: Pardavé y familia que lo acompaña

Wednesday, November 28th, 2018

Ayer por la tarde, después de regresar a casa y ponerme en modo comodidad y relax, y después de un almuerzo/comida tardío, y de un par de cosas de orden mínimo, anuncié:

El relax ha comenzado a invadir mi cuerpo. Me dará hambre a deshoras, por lo cual es muy bueno que haya croissants (hice un montón), pain au chocolat, jamón serrano, quesos, vino. O sea: me voy a instalar frente a la tele. Y veré cualquier película de comedia, no importa si es Don Susanito Peñafiel y Somellera por n-ésima vez. Para cualquier mensaje, queja, o lo que sea, háganlo vía WhatsApp.

Abur!

Me subí a mi cama y en ese momento, antes de que encendiera la tele, recibí un mensaje vía LinkedIn: “Blanca Margarita, perdí tu número de teléfono; mándame un mensaje por Whats”. Marco Antonio Pardavé. De esas coincidencias con la gente que ha estado conectada con uno por 51 años. Porque resulta que Marco fue compañero mío desde el segundo año en Voca 3, y en la carrera; como todos mis amigos de ESFM, optó por la especialización en física. La rara soy yo.

Siempre es gratísimo reencontrarnos a través de las redes, no importa el tiempo que transcurra entre dos conversaciones. Esta vez me platicó que había estado impartiendo un curso en CDMX, de Auditor Líder en Calidad, Ambiente, Seguridad e Higiene, y durante ese lapso festejó su cumple; envió foto del festejo, organizado por sus amigos. Marco vive en Miami pero es viajero muy frecuente. “Ve cómo cambiamos BM”, dijo, refiriéndose a su aspecto. Y la verdad es que, aparte de las canas, no ha cambiado mucho. Correspondí con la foto de ayer por la mañana, vestida de gente seria para ir a impartir una conferencia a la Universidad de Guanajuato. Y le describí mi intención de ver una película de su tío, Joaquín Pardavé, en ese momento. Coincidentemente, también, transmitían “Los viejos somos así”, con el personaje querido.

Buscó fotos de su tío, pero también de su padre, José Pardavé, también actor, y a quien seguramente todos los que hemos visto películas de esa época recordamos como el hombre que entra y sale de su casa diciendo “Ya vine vieja, ya me voy vieja”, corriendo de un empleo a otro, en la película “Qué te ha dado esa mujer”.

Benito Taibo tiene una nota respecto a este personaje.

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Ya vine, vieja; ya me voy, vieja

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Pardavé: Joaquín y José

 

La chorcha derivó sobre the way we were, hace 51 años, y la diferencia entre lo que significaba viejo en la época de esas películas y en la actualidad. Porque Joaquín Pardavé encarnaba siempre a viejos, según los propios relatos de esas películas, cuando los personajes tendrían no más de 50 años. “Es correcto, BM”, me dijo; “el tío falleció a lo 55 años”. Respondí que a mí ni siquiera me han salido las muelas del juicio (lo cual es verdadero) y que mi foto del after, ayer, mostraba que la seriedad y serenidad que caracterizaba a esos viejos todavía no me llega.

Y en cuanto a cómo éramos, le recordé que a Norma (mi roommate desde principios del 68 y hasta que ella se casó, hacia 1971) y a mí, nos embromaba diciendo que éramos “malas, con M de malas” haciendo énfasis en las m’s, y que éramos coquetas, porque nos reíamos mucho; éramos bobas, en realidad. Pero en esas bromas, en todos los momentos compartidos, nunca cruzamos las líneas del respeto y el afecto de amigos entrañables. Marco era, y sigue siendo a pesar de muchos trancazos que la vida le ha dado, un muchacho alegre, cooperativo (todos cooperaban para que yo entendiera los cursos de física, particularmente, porque los profes de esa áreas no eran muy buenos, en general).

Como mucho de mis compañeros, Marco trabajaba y estudiaba; el Actedrón (accesible libremente en las farmacias de la época) le daba la energía para hacer tareas por la noche; algo que nunca estuvo en mi repertorio, a pesar de que un par de veces me regalaron un par de pastillas, porque nací floja y, como dije ayer, en eso sí soy muy cartesiana. Concordamos en una deficiencia, recordando nuestras clases en ESFM:

[9:51 PM, 11/27/2018] Blanca Parra: Y no tengo desarrollado el hábito de escuchar, ni siquiera las letras de las canciones. O los nombres de las personas

[9:51 PM, 11/27/2018] Marco Pardavé: Igual que yo

[9:51 PM, 11/27/2018] Marco Pardavé: Todo era deducción o inducción

Para variar, no tenemos fotos que nos incluyan a los tres, y ninguna de Norma.

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Afuera del edificio de ESFM, hacia 1979, acompañados por Silvia Ponce

Marco no está en Face, pero nos encontramos y conversamos también vía Skype, además de las redes ya citadas. Yo estaba cansada, así que cerramos nuestra charla:

[10:02 PM, 11/27/2018] Blanca Parra: Me estoy durmiendo. Me encanta conversar contigo y espero que sigamos haciéndolo.

[10:03 PM, 11/27/2018] Marco Pardavé: La idea es vivir cada día lo que mejor se pueda! Por que la vida no regresa

[10:03 PM, 11/27/2018] Marco Pardavé: Ok estamos en contacto

Para las 10:30 ya me había quedado dormida. Y así transcurrió mi tarde de relax, con un Pardavé, vía WhatsApp.

2 de septiembre: Relax con amigas y familia

Friday, September 2nd, 2016

Nada hay tan relajarte y gratificante como compartir el tiempo y los antojos con amigos y familia, personas que lo único que buscan es brindar su tiempo, sus recursos, su oído, sus risas y no esperan a cambio más que la compañía, por lo que dure, sin compromiso de ningún tipo.

Mi viaje programado para iniciar el martes por la tarde, en ruta al pueblo de mi hermano, Amatlán de Cañas, en Nayarit, en realidad tuvo su inicio formal en Guadalajara, en la Central vieja, donde me reuní con Dulce después de poco más de un año desde la visita a Ensenada, con la Lore y la Ninis, en un par de días de mar, sol y conversaciones.

Llegó hacia las 10:30, con una de sus hermanas, dos sobrinas, su papá y la mujer de él. Inmediatamente salimos para Chápala donde pasamos buena parte del día entre antojos, paseo y conversaciones; Dulce y yo de manera muy independiente del resto. Al regreso, nosotras dos seguimos hasta el punto de partida para recoger mi maletín mientras que la otra parte del grupo decidió bajarse antes para ir a Tlaquepaque. Hicimos lo propio ya con mi maletín en la mano.

Antes, mientras viajaba de León a Guadalajara, supe que a la Perla Tapatia había llegado Alejandra Chavez, desde Tijuana, con una amiga. “¿Dónde nos vemos?” fue lo primero que preguntamos. Casi igual que en mi viaje de mayo cuando la que llegaba a Guadalajara era Venecia, también desde Tijuana, también de vacaciones y también acompañada. La primera michelada de mi vida la apadrinó ella. Ambas, Alejandra y Venecia, son brillantes ingenieras egresadas de la Ibero Tijuana. Ambas fueron alumnas excepcionales, independientes, en busca de aprendizajes y no de calificaciones. A Venecia la conocí en el bachillerato como alumna de mis cursos de cálculo (para 5o. y 6o. semestres) en el grupo más dinámico, divertido y comprometido que haya conocido; luego, en los cursos de cálculo de la licenciatura. A Alejandra la conocí ya en la licenciatura, aunque son de diferentes generaciones. Con Alejandra acordamos vernos en Tlaquepaque.

Pero en Guadalajara trabaja Genie desde hace un par de años, otra ex alumna de ingeniería de la Ibero Tijuana. Como sus compañeras, brillante e independiente. A ella la recibí en el curso de Matemáticas I, primer semestre de bachillerato. En lugar de los materiales comunes para los estudiantes del curso, para ella busqué lecturas y materiales más avanzados dada su capacidad. Tuve la fortuna de reencontrarla en otros cursos, tanto en el bachillerato como en la licenciatura. Enterada de la reunión que se estaba armando anunció que se integraría al grupo en Tlaquepaque, al salir de trabajar. Significa atravesar la enorme ciudad en una de las horas de más intenso tránsito vehicular.

Con Genie nos quedamos a comprar dulces típicos y tomar café en la plaza de Tlaquepaque hasta que cayó la noche. Luego nos llevó a nuestros respectivos hoteles.

En el ínterin otros ex alumnos y amigos de Tijuana y de cualquier parte del mundo donde conocen a alguna de las que integramos este grupo de vagabundeo y disfrute, sugirieron tips, trips y antojos; recibimos saludos, abrazos, buenas vibras y todo eso que hace que uno sane sin necesidad de otro tipo de medicina.

Tan eficiente y evidente es lo que esa carga de afecto hace en mi salud y ánimo que esta mañana, después de ver las muchas fotos compartidas en Instagram de un día fantástico, lleno de luz y alegrías, mi hijo tomó la sabia decisión de alejarse del barullo de Hyderabad, donde trabaja, para irse de fin de semana a la playa de Goa, aunque esté lloviendo: “necesito irme unos días”, dijo. Y lleva un celular que solamente funciona para WhatsApp y Messenger. Ninguna otra red, ninguna manera de que quienes no pertenecen a lo que él define como familia -ni todos los amigos ni toda la familia- interrumpan su descanso y meditación. Lo mejor es que lo aprendió a una edad mucho más temprana que yo.

NIeve de nuez, de papel

Con Dulce

Genie, Dulce y yo


Alejandra, yo, Dulce, Nydia

Ayer todavía compartí el almuerzo con Alejandra. Luego tomé el autobús con rumbo a Amatlán pero para descender en el pueblo anterior, San Marcos, donde mi hermano me recogió para comer en un restaurante cuyo menú resulta ser una lista de antojos a nuestro estilo, comenzando por el jocoque casero y la panela semi oreada que constituyen parte de la botana.

A punto de llover en Amatlán cuando llegamos, el clima era una delicia. La luz se apagó varias veces en todo el pueblo antes de que decidiéramos irnos a dormir. A las 5 A.M. me despertó la lluvia, el tañer de las campanas del templo y el calor: no había electricidad y el ventilador estaba apagado.

Por supuesto, no electricidad significa no conexión a la red excepto por la señal de Telcel cuya intensidad varía enormemente. También significa que no se puede recargar la batería del celular. Representó una oportunidad excelente para subir hasta el mirador y contemplar el pueblo en el fondo del pequeño valle y bajar para recorrer el malecón del arroyo antes de regresar a la casa. En el camino encontré nanches dulces y firmes, aguacates, tostadas raspadas, … y decidí que comeríamos ceviche de camarón. Mi cuñada está de viaje y mi sobrina y yo tomamos la cocina y el bar por nuestra cuenta.

Amatlán de Cañas, Nayarit 

Micheladas a cargo de Daniela 

Ceviche y caldo de camarón fresco


A esta hora la gente va regresando a atender los comercios después de la comida y la siesta. Y fue el mejor momento para registrar estas vivencias. Mañana tenemos comida en el rancho del suegro de mi sobrina; domingo o lunes o martes regresaré a mi casa.

No he hecho otra cosa que disfrutar de todo esto. Y no creo que valga la pena hacer otra cosa que esto.

4 de abril: sobre el tablero

Monday, April 4th, 2016

11:30 de la noche y no podía dormir, aunque una pastilla relajante había ya hecho efecto sobre mi cuerpo que amaneció extenuado y con el alma triste. Me levante sin saber para qué. Llegué a la puerta de mi recámara y regresé a ver lo que está sobre el mueble de los CD’s y películas sin ver alguna cosa que llamara mi atención; no sabía qué buscaba o qué necesitaba pero había algo que tenía que atender -usualmente, cuando recuerdo un pendiente, tomo notas en el cel para dormirme sin preocuparme porque vaya a olvidarlo. Ayer era distinto.

Entré a mi cuarto de trabajo buscando lo que no podía precisar. Revisé algunos estantes, saqué un libro que pensé que podría utilizar el sábado y lo deje sobre mi escritorio sin abrirlo. Revisé en los libreros lo que está al alcance de mi vista y puse en su lugar algunos objetos, pero no fue suficiente. Lo que fuera que me hizo levantarme para atenderlo no era visible.

Me pare bajo la lámpara y comencé a caminar como en un tablero de ajedrez: dos pasos para atrás, uno a la izquierda, volver al punto de partida. Lo que me dirigía confundió mi derecha con su derecha, supongo. Otros dos pasos para atrás y ahora uno a la derecha. Quedé frente al librero de madera. Lo revisé sin encontrar algo que hubiera que tomar en cuenta. Entonces alcé mi brazo y tanteé en la parte superior: la bola 8 que Pako me regaló hace unos años estaba tan atrás que no se veía desde donde estaba parada. Era eso. De paso hice funcionar el organillo que toca La vie en rose y que también me regaló mi hijo.

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Moví la bola pero parecía no funcionar, sin mostrar siquiera su luz azul, y me pregunté si sería de pilas y estarían descargadas. Mientras trataba de abrirla, sentada en mi cama, apareció un mensaje: Hi!

Comencé a hacer preguntas y a tener respuestas positivas acordes. Me gustó la conversación que duró unos 10 minutos, suficiente para terminar con mi insomnio. Todavía escuché que entraba un mensaje de Pako, en Skype, pero mi sueño había comenzado.

La bola está dormida otra vez.

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1 de mayo: fin de semana cancelado

Thursday, May 1st, 2014

Me levanté temprano, tomé café, regué las plantas, hice mi maleta. Entonces sentí entre mareo y hambre y bajé para hacerme mi jugo combinado y tomármelo. Pero de regreso a mi cuarto, mientras comenzaba a organizarme para bañarme y arreglarme antes de irme a la Central de Autobuses, la gripe se hizo presente con fuerza y el mareo continuaba.

Avisé a mi hermano/médico de que no me iría por el malestar. Me mandó a tomar una pastilla para el mareo y un té de limón con pasiflora, esperando que durmiera un rato. Me hice mi té de limones adicionado de jengibre y canela, y le agregué pasiflora. Me sirvió para el malestar general, pero no me hizo dormir.

A partir de ahí éste ha sido el 1 de mayo más relajado de mi vida. No he hecho nada más que comer, chatear a ratos, ver un par de películas en pedacitos y dormir un rato (finalmente) al medio día. Y sí, me siento mucho mejor.

Falta ver a qué hora me dará sueño!

3 de abril: mientras mis alumnos resuelven el examen

Thursday, April 3rd, 2014

Aplicar examen no es lo que más me gusta, y calificarlos me gusta menos. Pero es parte de las obligaciones del docente en la mayor parte de las escuelas y universidades. La evaluación continua no le interesa a nadie. Menos, cuando los alumnos remolcan a sus padres para reclamar por lo que consideran una evaluación injusta, pese a las evidencias. Entonces, para mí, aplicar exámenes tiene como razón 1) cumplir con lo que nos pide la administración y 2) presentar un respaldo en el caso de los alumnos que, por diferentes razones, no muestran tener los conocimientos y habilidades necesarios para ir al siguiente curso.

De los diez alumnos que están resolviendo los cinco ejercicios de este segundo parcial (20 minutos por ejercicio, en promedio, lo cual es mucho) hay cuatro que no tienen ningún problema y tres que necesitan mostrar su avance para garantizar una nota arriba de 6. De los otros tres hay uno que, sabemos desde la primera semana del curso, no tiene ni siquiera la actitud para aprender.

Tenemos una semana de clase antes de Semana Santa y después de ella nos quedarán dos más para terminar el curso. Tres semanas (18 horas) para cubrir Análisis de varianza y Regresión y hacer un recuento de lo que hemos trabajado y aprendido. Más que suficiente, digo yo.

Mientras ellos trabajan en su examen y preparan su archivo para subirlo a Edmodo, al terminar, ya revisé mis correos, los mensajes en Facebook y en los demás sitios y me estoy muriendo de sueño.

Ayer fue un día agotador por el trabajo intenso y por el calor. Al terminar el diseño del examen y subirlo a la plataforma estaba tan cansada que ni siquiera podía seguir muy bien el partido de la Selección (pésimo primer tiempo). Tenía muchísimo sueño y me dispuse a dormir hacia las 10:30 P.M. pero el mismo cansancio no me lo permitió. Y seguía haciendo mucho calor. Dormí un poco de las 3 a las 6:20 A.M. O sea nada. La ventaja es que hoy no tengo más pendientes que ir al banco, y lo haré en cuanto salga de clase. Y por la tarde, ya en plan de relax, me encontraré con Gaby Naranjo para cenar en “Las Huérfanas”.

Con el trabajo de ayer, en la SEG, el proyecto ya parece tener estructura aunque hay mucho por depurar y aterrizar. Pero no está definida la fecha de arranque, de lo cual depende que los dineros fluyan. Lo que nos toque será muy bien recibido. La siguiente reunión, el próximo martes, será aquí en León y en horas de la mañana. La ventaja de que sea en el Parque 100 del Tec garantiza un espacio amplio y fresco. Que sea por la mañana significa que no pasaré por una nueva baja de azúcar.

Ayer hubiera sido bueno conversar por Skype, Face Time o un hangout en G+ con alguna de mis amigas. Eso hubiera ayudado a relajarme y poder dormir. Pero todas andamos en los mismos apuros con las clases. Hoy, la conversación con Gaby hará muy ligera la tarde.

3 de marzo: recuperar energía

Monday, March 3rd, 2014

Creo que es el primer día, en varias semanas, en que decido dedicarme al delicioso arte del dolce far niente. Semanas de estar atareada con exámenes, cursos en los que me meto y para los que a veces ni me alcanza el tiempo, la escritura de cuentos que ha resultado una sorpresa. Finalmente este fin de semana fue de convivencia con amigas. El sábado estuvieron aquí Ghislaine y Claudia. El domingo me fui a disfrutar del concierto gratuito de Fernando de la Mora al Fórum Cultural Guanajuato, con Alma Rosa, donde nos acompañaron el Dr. Rivera y su esposa, y José Luis, uno de los ex alumnos a quien regularmente encuentro en estos eventos.

Cierto, en la semana de mi cumpleaños Alma Rosa y yo nos habíamos ido al concierto de Serrat, en el Teatro Doblado. Pero esa reseña la hice ya para Es Lo Cotidiano. Desde entonces, entre las idas a Guanajuato para el proyecto con la SEG, las cuestiones de trabajo en la universidad, el Taller de Cuento y las minucias de la vida diaria he andado como trompo chillador. Claro, también hay que contar las deliciosas idas a caminar al Parque Metropolitano.

Pero mi cuerpo dijo ¡basta! Y entonces hay que hacer caso. El viernes amanecí disléxica y disnumérica; y lo bueno es que ese día no tengo clase y puedo quedarme encerradita para evitar desastres.  Eso sí, almorcé con mi querida Maluca en el Patio Andaluz. Excelente compañía y deliciosa comida. El fin de semana tenía que ser de relajarse, y así fue.

Con Ghis y Claudia, de las 3 de la tarde a las 10 de la noche del sábado conversamos y comimos muy gratamente. Y seguimos en eso hasta que ya estaban arriba del carro para irse. ¡Es taaan saludable!

Ayer el concierto fue una maravilla. Aunque comenzaba a las 7 de la noche, yo llegué poco antes de las 5 de la tarde para reservar lugares en primera fila. Llevaba Leer, de Zaid, pensando en aprovechar lo que pensaba que sería un largo rato muerto. Llevaba también una botana de pepinos y zanahorias, queso, agua y mis aparatos para tomar fotos y compartirlas. Apenas alcancé a leer un par de páginas del libro cuando los músicos comenzaron a ensayar tocando, primero, pedacitos de las piezas del repertorio. Cuando todos los integrantes de la orquesta se habían reunido, ensayaron con la música completa de algunas de las canciones del programa. El tenor llegó temprano para ensayar y, para los que llegamos temprano, fue el pre concierto completo. Hasta una foto con él me pude tomar.

Lo que leí en las dos páginas fue muy significativo. Zaid habla de cómo, cuándo enfrentamos la belleza, somos capaces de reconocer, posteriormente, la fealdad a la que estábamos acostumbrados. Y supongo que para algunas personas eso pudo ocurrir ayer. Según me contó Alma Rosa, alcanzó a escuchar las respuestas que daba una señora a una encuesta que en el lugar estaban haciendo.  ”¿Cómo se enteró del evento?” “Porque pasaba y me quedé a ver qué había”; “¿Le gusta como canta el tenor?” “No sé porque nunca lo he oído”; “¿Qué sugerencias haría?” “Que haiga más eventos de estos”.

El tenor comunica emoción, no se trata solamente de una gran voz y mucha técnica. Algunas canciones (Deja que mis labios te nombren quedo, como se nombra a Dios…) que yo no recordaba, lograron sacarme de mi estado casi usual de oigo pero no escucho y volver a la nostalgia del pasado (dice Serrat en Paraules d’amor). Los danzones, uno de ellos bailado por algunas parejas de asistentes, me hicieron pensar en mis padres bailando  (Dancing with my father again, y la añoranza me envolvió).  La única canción que realmente no soporto, independientemente de quién la cante, es Amor eterno, de Juan Gabriel. Y fue una de las canciones en el encore. La otra fue Granada.

Los 70 minutos que se suponía que duraría el concierto se extendieron hasta completar una hora y tres cuartos. En un ambiente donde se podían corear las canciones, acompañarlas con las palmas y bailar con la música de los danzones, creo que los asistentes solamente pudimos desear que se repitan estos eventos que sí acercan a la gente a la cultura. Muy disfrutable.

Luego, Alma Rosa y yo nos fuimos a tomar un café a Corazón de pan. Regresé alrededor de las once de la noche a mi casa y encontré mensajes de Adrián, que estaba en modo conversador. Es un ex alumno de Tijuana, de los que siento más cercanos, y me da mucho gusto cuando conversamos. Pero a las 12, como la Cenicienta, hay que retirarse a dormir, porque los lunes sí hay clase.

Este día transcurrió entre la clase, la visita al ISSSTE a decir que sigo viva, el súper,  el chat, la música y algo de lectura ligera. Hasta mandé uno de mis textos a un concurso que me sugirió la profesora (esa es una de mis sorpresas: ¡dicen que escribo bien! y sin necesidad de correcciones, lo cual es bastante extraño para mí). Supongo que mañana amaneceré ya en modo de trabajo regular. Y más me vale porque están los pendientes del proyecto.

Por ahora ¡a dormir para poder ir mañana temprano al Metropolitano!

17 de marzo: paseo a Aguascalientes

Sunday, March 17th, 2013

Pues ya terminé mi tour! Alma Rosa y yo nos fuimos a Aguascalientes a comprar bordados, aprovechando mis puntos Banamex que no había gastado porque según yo la tarjeta estaba vencida. Lo bueno de ser tan distraida: ahorré de manera involuntaria 🙂  Afortunadamente más de la mitad de las tiendas de la calle Nieto estaban cerradas, porque hubiéramos terminado endeudadísimas!

El paseo fue muy agradable, con un clima parecido al de ayer: soleado pero no caliente. Nos fuimos por la carretera libre, sin problemas y sin correr. Llegamos directamente al centro de la ciudad a tomarnos un café en el Sanborns, en un edificio muy bonito. En la plaza principal se desarrollaban actividades diversas para animar a las familias. Un domingo muy provinciano en una ciudad muy tranquila.

Nos fuimos a la calle Nieto, que Alma Rosa recomendó como el mejor lugar para hacer las compras. Y sí encontramos muchas cosas hermosas y nada caras. Hasta un mantelito conseguí para mi mesa, a un precio ridículo. Muchas cosas  se me antojaron pero no las compré, como las sombrillas bordadas (para los próximos días de calor y sol) o los abanicos, y los rebozos.

Hallazgos en Aguascalientes

Hallazgos en Aguascalientes

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Recorrimos toda la calle hasta que se terminaron los puntos y el efectivo que llevábamos (no aceptaban tarjetas, gracias a Dios). Terminamos en una dulcería comprando antojos: dulces de guayaba y nueces garapiñadas.  Y nos fuimos a comer, frente a la catedral, un delicioso pozole.

No había mucho más que hacer y regresamos a León pasando por Lagos de Moreno. Eso sí: platicamos todo el viaje.  Y prometimos ahorrar para volver.

Han sido dos días divertidos, relajantes y llenos de amistad. Mañana es día de trabajar en mis pendientes y de preparar una botana salada que debo llevar al Colegio. Por lo pronto, es hora de descansar!

15 de marzo: bienvenido el puente!

Friday, March 15th, 2013

Hacía falta un fin de semana largo para estar en casa. Aunque tengo planeados dos paseos, confío en que tendré tiempo suficiente para revisar tareas y descansar antes de los cuatro días de trabajo (y menos) previos a la Semana Santa.

La mañana del sábado seguramente iré a Guanajuato a comprar los dulces antojos de mi má, y a ver que hay en la Feria del Libro que anuncian ahí, y no mucho más. Y por la tarde revisaré tareas. El domingo iré a Aguascalientes a comprar algunos bordados para llevar de regalo. Es un viaje un poquito más largo pero planeo irme en autobús, comer algún antojo, bobear un rato y regresar temprano.

El lunes será de relajamiento total. Tal vez cortarme un poco las mechas, caminar sin prisa y organizar mi semana. Tengo trabajo pendiente y una reunión importante para el miércoles. Además, anuncié que el siguiente periodo escolar no estaré ya en el Colegio, y ahora toca ponerlo en limpio y conversar con los coordinadores para que vayan organizando el relevo. Y es que esta mañana sí me quedó claro el efecto de la manejada tempranera. En algún momento grité porque un imbecil se atravesó de lado a lado de la avenida, y comenzó a dolerme la cabeza. Con un par de detalles extra ya tenía la contractura del cuello!

Hoy tenía planeado ir a Sapica y aprovechar los masajes que promociona Betty Galván, pero Banamex me hizo perder el tiempo.  Eso y tener que regresar al Colegio para que me entregaran el cheque de este mes, porque por la mañana el contador “salió y quién sabe dónde ande” dijo molesta la señorita cajera (“no soy recepcionista” aseguró) que no conoce lo que es el espíritu de servicio, evidentemente. La misma falta de espíritu de servicio que exhibió el cajero de Banamex, diciéndome que “no se puede verificar al propietario de la cuenta antes de hacer el depósito”. Sí, claro: uno hace un depósito con el riesgo de que cualquiera se equivoque y el dinero vaya a parar a otra cuenta, ¿no? Y no es que todos los cajeros padezcan del mismo mal, porque en la misma sucursal del banco me han atendido muy bien en otras ocasiones. Tal vez era mal día.

Como sea, al regresar de mis vueltas pasé un buen rato dedicada a preparar mi comida vegetariana (comí carne por la mañana): sopa tarasca (de frijol negro) y capirotada. Eso sí es relajante. Y con lo frío del día sí se antojaban la sopa y el postre calientes.

La tarde no está para salir, así que chateo desde mi cama (como lo hacía en Playas), y me voy relajando para domirme temprano. De las cosas buenas: una breve conversación con Pako y unos mensajes de intercambio con mi má. Y ya es hora de cerrar todo!

16 de diciembre: días de amigos y de relax

Sunday, December 16th, 2012

Es el inicio de la temporada navideña ¡las posadas comienzan hoy! Y en tres días estaremos totalmente de vacaciones. Los amigos se van para estar con sus familias, otros están llegando a la ciudad y  comenzamos a organizar las reuniones en pequeños grupos. ¡Han comenzado las fiestas realmente!

Me he reunido con los amigos que apenas he conocido “en vivo” y que participan en el área cultural de la ciudad. Una muy agradable velada, en mi casa. Luego, con mis ex alumnas y ex compañeros del Tec, para recuperar la amistad, recordar otros tiempos y actualizarnos, en restaurantes. Aunque las redes nos han permitido estar al tanto de los cambios en nuestras vidas, nada como la conversación fresca, en vivo, para una verdadera reconexión. Hay algunas amigas a las que todavía no veo, ocupadas en sus trabajos.

Tenemos a favor los días de las próximas dos semanas, pero cuando Pako esté en casa seré madre al 100%… aunque con la independencia de cada uno, por supuesto.  Será divertido, agradable y muy relajante. De hecho, el relax ha comenzado. Sí, hay muchas cosas que quiero hacer, mucho que quiero aprender y muchas lecturas a medias, pero esta semana me muevo a otro ritmo, paso más tiempo en la cocina, organizo mis cosas, hago alguna siesta, camino… y salgo con mis amigos!

En mis caminatas encontré unos hermosos muebles antiguos, y una especie de botica en la que venden aceites y extractos de plantas, entre ellas esencia de azahar (para hacer madeleines)! Hoy encontré botellitas de grappa (hecha en Celaya), unas cajitas hermosas y muchas más cosas en el mercado de Granjeros de la ciudad. Es bueno estar aquí, aunque extrañe tantas cosas y a mis amigos de Tijuana.

Mañana participo en una reunión con el grupo de cultura y seguro será una buenísima experiencia. Claro, también tendré que calificar los exámenes finales de las niñas del Colegio para entregarlos el martes, y subir las calificaciones. Y el miércoles tendremos el cierre del semestre. Pero luego será puro tiempo libre!

Por lo pronto es hora de dormir, para estar muy despierta en estos últimos días de trabajo.

21 de enero: el relax

Saturday, January 21st, 2012

Después de correr toda la semana, de las llamadas del CBTIS, imprevistas y cuando estoy de viaje pero que hay que atender corriendo, de organizar montones de papeles y tirar la mitad de ellos, necesitaba descansar. El clima de este día resultó bastante propicio para leer, seguir aprendiendo Java, y cocinar antojos. Y claro, chatear.

Solamente un poquito de ejercicio por la mañana, porque me moría de hambre. Primero el batido de frutas y luego unas enchiladas mineras. Claro, hubo que preparar la salsa de chile ancho, los cubos de papas y zanahorias cocidos y luego fritos, el relleno (queso fresco con cebolla picada) y los adornos. Vine terminando de almorzar como a las 11 pero valió la pena.

La comida fue otro antojo: una guacamaya estilo León. Para ello tuve que salir a comprar un bolillo fresco, por supuesto. Me quedó buenísima con su toque de aguacate. Claro que voy a tener que duplicar el ejercicio para contrarrestar tanta comida.

El libro de Gaiman y Pratcher está resultando de lo más divertido. Para alternar con el de Eco, que se lee con un poquito más  de cuidado; además puse a cargar el Kindle para revisar mis lecturas ahí. Ahora si, ya me puedo ir a una isla desierta por un buen rato (siempre y cuando halla conexión eléctrica y, de preferencia, acceso a Internet).

Amanecimos con lluvia y está muy fresco. Me invade una deliciosa pereza y, por primera vez en la semana, me dormiré temprano.