Archive for the ‘tec de monterrey’ Tag

30 de diciembre: evento de cierre, en el Tec

Sunday, December 30th, 2018

Me contactaron por Messenger, cuando mi hijo acababa de llegar a casa a pasar sus vacaciones. Carla Pons quería saber en dónde andaba yo antes de enviarme una invitación a un evento del Tec Campus León. Imaginé de qué se trataba pero no quise adelantar vísperas, aunque se lo hice saber a Pako. Antes que cualquier otra cosa lo había felicitado por el premio que obtuvo el juego que estuvo produciendo para Outplay durante su primer año de trabajo en Dundee. Hacia el 16 de noviembre, me enviaron la invitación oficial:

Por medio del presente tenemos el gusto de comunicarle que usted ha sido de los profesores seleccionados por sus exalumnos como una persona que marcado su vida, siendo acreedor al reconocimiento Profesores que Dejan Huella.

La entrega de reconocimiento será el día 15 de diciembre del 2018 a las 9:00 horas en auditorio principal.

Nos encantaría que compartiera este momento con sus seres queridos por lo cual podrá asistir con 4 acompañantes al desayuno, favor de confirmar su asistencia.

image001

El evento

Siguieron tres mensajes de correo, uno del director del campus, para reiterar la invitación y asegurar mi asistencia. Pensé en quiénes podrían acompañarme al evento y decidí que quien ha estado siempre cerca de mí, apoyándome de muchas maneras y físicamente cerca, es mi hermano Manuel. Lo invité, junto con Alicia, mi cuñada, a acompañarme. Aceptaron. Luego me informaron que su hijo Víctor y la novia querían asistir también. Al final vino mi sobrina Daniela, la mayor de los dos hijos de Manuel y Alicia, con sus bebés, y Norita, sobrina de Alicia pero quien me ve como su tía. Por supuesto, el evento no era para chiquitos y terminaron acompañándome Manuel y Norita.

Es la segunda vez que se entregan estos reconocimientos, uno cada 5 años, y es la segunda vez que me lo otorgan. Viendo la lista de los reconocidos en esta ocasión y la de hace 5 años, comenté con algunos de mis excompañeros y exalumnos que va siendo hora de que se pongan las pilas y contraten a buenos profesores. Es satisfactorio que los exalumnos, sobre todo porque son excelente profesionistas y seres humanos y amigos, reconozcan el trabajo docente que hicimos … hace entre 15 y 25 años, pero esas listas no incluyen profesores nuevos y no es buena señal. Tristemente, mientras preparábamos las tortas para compartir con los familiares de enfermos en los hospitales públicos, el 23 de diciembre, una de las alumnas actuales de la institución, exalumna en el bachillerato del Colegio del Bosque, me comentó que no tenían buenos profesores, y no es la única que lo dice.

7 grupo

La lista completa de profesores reconocidos en esta ocasión

Excepto por el que encabeza la lista, fallecido muy recientemente, muy joven y a quien no conocí, el resto pertenecemos al grupo de docentes que hizo que el campus tuviera primer lugar en calidad académica, a nivel nacional, hasta 2004. Entonces cambiaron las prioridades.

Cuatro de los trece profesores de profesional enlistados (los otros tres trabajaban en el bachillerato), yo incluida, formábamos parte del Departamento de Ciencias y Humanidades que yo creé y del que estuve a cargo hasta que renuncié a él por agotamiento, y entonces el director general desapareció esa entidad y reasignó a los docentes a otros departamentos académicos. Los cuatro, en las áreas “duras”: Muyshondt y Maritza solamente en temas de cálculo y álgebras; Garibay y yo, además de las matemáticas, en temas de estadística y sus aplicaciones, y de física. Muyshondt falleció hace unos años. Enrique Garibay desapareció en Los Ángeles después de aterrizar en esa ciudad y de rentar un carro, proveniente de Hungría, su lugar de residencia, hace unos 18 meses, sin que tengamos noticias de lo que le haya sucedido a él o al carro. Maritza vive en Estados Unidos, desde hace años. Yo salí del Tec en 2004.

Decidí portar las perlas que me regaló mi hijo en su primer viaje a la India, hace unos cuatro años, como manera de tenerlo a mi lado. Pako ya había regresado a Escocia después de sus vacaciones y de festejar su cumpleaños. Complementé mi atuendo con ropa sencilla y zapatos formales, y un rebozo guanajuatense, porque ese día amanecimos a 2° Celsius.

3 familia

Norita y mi hermano, acompañándome

A mi mesa llegaron a saludar muchos excompañeros y algunos exalumnos que ahora laboran en este campus, y hasta el director, a quien no conocía. Mis queridas Cony y Anita habían pedido acompañarme en mi mesa, lo cual fue una gratísima sorpresa.

Después del desayuno vino la entrega de reconocimientos (idénticos a los de hace 5 años). Saludé con mucho cariño a Aceves, a las hijas del Lic. Muyshondt, a Gerardo (quien además fue el orador por parte de los profesores reconocidos), y a otros más. Solamente evité a uno.

Las fotos del evento y mi agradecimiento se encuentran el álbum que publiqué en Facebook.

Después del evento regresamos a la casa, cambié mis zapatos por unos “de caminar”, para usar con calcetines, y la familia completa nos fuimos a recorrer los outlets de calzado, completitos. Comimos en el recién inaugurado Panteón Taurino, en los outlets, por la tarde recorrimos los locales de calzado y bolsas frente a la Central de Autobuses de León, y todavía hicimos un recorrido en camioneta por la Calzada de los Héroes, la calle Madero y luego la Pedro Moreno, para atravesar todo el centro y mostrarles los monumentos y edificios representativos de la ciudad. Era un hervidero de gente y salmos tan rápidamente como fue posible para regresar a casa. Ellos pidieron una pizza para cenar, la Norita y yo trabajamos sobre algunas dudas que tenía con su curso de matemáticas en la universidad a la que recientemente ingresó. Terminamos alrededor de las 11 de la noche.

Ellos regresaron a Guadalajara y Amatlán el domingo 16, muy temprano. Yo seguí empijamada todo el día, comí en mi cama, y todavía el lunes fue de acciones mínimas.

El martes retomé el estudio formal de la Teoría de grupos y compré un libro de Cédric Villani, Birth of a Theorem, que ha resultado un deleite a pesar de que la introducción podría desanimar a cualquier persona. El jueves 27 fui a la Librería del FCE y compré La tregua, de Benedetti, que terminé de leer en dos días; ayer, leyendo las últimas páginas lloré mucho; impensable que encontrara una descripción tan cabal de mi caso.

la tregua

Mañana será día de recogimiento. Se cumplen 49 años de que yo me alejé pensando en evitarle un conflicto, creía yo, pero también por ignorancia y estupidez de mi parte. Y son 37 años de su muerte a manos de uno de sus estudiantes. Sigue siendo todo, para mí.

El martes, comenzaré a poner en un disco duro externo todo el contenido útil de esa laptop para migrar a la que me dejó mi hijo.

Mucho por agradecer en este año. Y muchas conversaciones que han comenzado, augurando un excelente inicio del 2019.

Una vez más, ¡Gracias a la vida!